La historia detrás de la bandera que une a los pueblos originarios de Chubut
Cada 7 de septiembre se honra a quien creó un símbolo que hoy está en todas partes, pero su historia guarda un detalle que pocos conocen. La bandera que une a las comunidades chubutenses tiene un significado mucho más profundo de lo que parece.
En una nueva conmemoración del Día de la Bandera de los Pueblos Originarios, el director de Pueblos Originarios de la provincia, Laureano Huayquilaf, reivindicó la figura de Julio Antieco como el creador de un símbolo que ya es parte de la identidad chubutense. La insignia fue instituida por decreto provincial en 1991 y, desde entonces, no dejó de ganar terreno en escuelas, edificios públicos y espacios comunitarios.
Una bandera con historia y memoria
Huayquilaf recordó que Antieco falleció el 7 de septiembre de 1993, poco después de que la bandera comenzara a izarse oficialmente. Lejos de perderse, su legado se convirtió en un elemento de arraigo que año tras año se despliega en toda la provincia. "Es un símbolo que nos une y nos da identidad", destacó el funcionario.
En los últimos tiempos, el interés por esta insignia creció de manera notable. Diversas instituciones educativas la solicitaron y, junto al Ministerio de Educación, avanzan en un proyecto que podría incorporar la enseñanza de la lengua mapuzungun en las aulas. Una iniciativa que busca fortalecer las raíces culturales de las comunidades originarias.
¿Qué significa cada color?
El director explicó el profundo significado que encierran los colores de la bandera. El blanco representa al caballo, animal central en las ceremonias ancestrales; el azul simboliza el cielo; y el amarillo remite a la fecundación de la tierra.
Pero hay un elemento que quizás pase desapercibido: la flecha. Según Huayquilaf, evoca las formas de supervivencia tradicionales, como la caza y la recolección, y siempre apunta hacia el sol naciente. Un detalle que no es casualidad: marca el rumbo y la esperanza de los pueblos originarios.