La historia detrás del horror: lo que se sabe del femicidio que dejó tres niños sin madre en El Aibe
Un niño de seis años presenció la escena y dio la voz de alarma. ¿Qué revelan las fuentes cercanas sobre los años de denuncias cruzadas y el desenlace fatal en El Aibe? Los detalles que estremecen.
Un niño de seis años fue testigo de la brutal agresión que terminó con la vida de su madre en el departamento Banda. La investigación judicial avanza tras el hallazgo del cuerpo del principal sospechoso, mientras el entorno de la víctima revela un contexto de violencia sostenida por años.
María Amanda Chazarreta fue asesinada a puñaladas en su vivienda de El Aibe. Fuentes cercanas a la familia indicaron que la relación con su pareja, Ramón César Jiménez, estaba marcada por denuncias cruzadas desde hacía al menos siete años. “Siempre se denunciaban pero después volvían”, señalaron.
El hombre, según estos testimonios, se había alejado por un tiempo pero había regresado a la casa que compartían hacía poco más de un mes. El desencadenante del ataque fatal habría sido que ella había iniciado una nueva relación y quería que él dejara la vivienda, que era propiedad del acusado.
El estremecedor relato del pequeño testigo
Uno de los detalles más desgarradores es que el hijo de seis años de la pareja habría presenciado toda la escena. Tras el ataque, el hombre le habría dicho que fuera a la casa de su tía, que vive contigua, para avisar lo ocurrido. Esto sucedía cerca de las 5 de la madrugada.
Al no obtener respuesta en ese momento, el niño volvió cerca de las 7 de la mañana y alertó a los familiares con una frase que estremece: “Mi papá la hincó a mi mami. Está tirada en la cama y no se mueve”. Cuando los familiares ingresaron a la vivienda, el acusado ya no se encontraba allí.
Trece puñaladas y un hallazgo macabro
Las mismas fuentes señalaron que la mujer recibió 13 puñaladas: una en la espalda, dos debajo del pecho derecho, tres en los brazos —que serían de defensa— y el resto en el abdomen. En la vivienda quedaron la moto, el auto y el celular del acusado, quien solo se habría llevado una linterna.
La policía inició rastrillajes en la zona. Durante el operativo, los efectivos observaron la actitud del perro de la familia, que estaba nervioso y cubierto de barro, y que iba y venía desde la vivienda. Al seguirlo, encontraron el cuerpo del hombre colgado de un árbol, a unos 500 metros del domicilio, ya en estado de descomposición.
Un pasado de violencia y el presente de tres huérfanos
El entorno familiar también señaló que se trataba de una familia atravesada por episodios violentos. Indicaron que el padre del acusado había fallecido en la vivienda tiempo atrás mientras cumplía una condena con tobillera electrónica.
Además, revelaron que ella también lo habría agredido en varias oportunidades y que él intentó denunciar, aunque nunca se habrían dispuesto medidas judiciales firmes para ninguno de los dos. La víctima era oriunda de San Lorenzo, mientras que el acusado era de El Aibe.
Tras el crimen, los tres niños quedaron a cargo de la abuela materna. La Justicia dispuso la realización de la autopsia correspondiente al acusado y ordenó una Cámara Gesell para el niño de seis años, quien fue testigo directo del hecho.