La historia real que inspiró «Cautiva»: el infierno que Silvia Albarenque vivió en un convento de Nogoyá
Entró al convento a los 18 años buscando su vocación y salió a los 32, después de un calvario que la Justicia dio por probado y que terminó con una condena a prisión. La historia real que inspiró «Cautiva» y lo que su hermano revela sobre el silencio de Silvia.
La miniserie «Cautiva», que se estrena este viernes 18 de septiembre por TNT, no es una ficción cualquiera: está basada en el caso real de Silvia Albarenque, una ex religiosa carmelita que denunció haber sido privada de su libertad y sometida a vejámenes en el Monasterio de la Preciosísima Sangre y Nuestra Señora del Carmen, en Nogoyá, Entre Ríos.
Albarenque conoció ese monasterio en agosto de 1999, cuando tenía 18 años. Había escuchado de las carmelitas a los 13, después de ver un video que el cura de su pueblo, María Grande, Raúl Molaro, proyectó en la parroquia María Auxiliadora. Años después, en una confesión de Navidad, le contó a Molaro que quería ser carmelita. Ingresó sin saber demasiado de la orden: ni de su organización, ni de sus reglas, ni de su disciplina.
Tampoco podía imaginar el modo en que Luisa Ester Toledo —que adoptó el nombre de Madre María Isabel— dirigiría la comunidad desde 2008. Según dio por probado la Justicia, Albarenque fue sometida a vejámenes y privada de su libertad. Abandonó el convento en abril de 2013, seis años después de haber pedido la dispensa para irse.
Desde los 26 años, cuando pidió salir, hasta los 32, cuando logró ser exclaustrada, soportó tormentos imposibles: encierro a pan y agua durante varios días en su celda, mordaza en la boca para mantener silencio, latigazos autoaplicados como mortificación penitencial y la obligación de marcar la señal de la cruz con la lengua en el piso.
La condena y la otra denunciante
Toledo fue apartada de su cargo en 2016 y recluida en distintos monasterios. Ese mismo año se abrió una investigación penal: fue acusada de privación ilegítima de la libertad y condenada el 5 de julio de 2019 a tres años de cárcel. La denuncia de Albarenque no fue la única: Roxana Peña, otra ex religiosa carmelita de Nogoyá, también la denunció.
El periodista Daniel Enz plasmó esa historia en el libro «Las torturas del convento», que sirvió como base del guión de la miniserie.
De la realidad a la ficción
Producida por Aleph Cine y dirigida por Paula Hernández y Jazmín Stuart, «Cautiva» consta de seis episodios. La trama sigue a Clara (Carolina Kopelioff), una joven que ingresa ilusionada a un convento de clausura para seguir su vocación, pero su estadía se convierte en un calvario bajo el régimen de crueldad y abusos que impone la madre superiora Cecilia (Lorena Vega). Tras quince años retenida, Clara logra escapar para iniciar un proceso de sanación personal y buscar justicia.
La producción definió la serie como “la serie basada en el caso real de una joven que buscaba refugio en la fe y se encontró con un infierno de abusos y humillaciones”. El reparto principal incluye además a Rita Cortese, Julieta Zylberberg, Valeria Lois, Luis Ziembrowski y Justina Bustos.
La miniserie se emitirá en TNT desde este viernes 18 de septiembre con un capítulo semanal, mientras que la temporada completa estará disponible desde el sábado 19 en la plataforma Flow.
El silencio de Silvia y la voz de su hermano
Silvia Albarenque ahora prefiere el silencio. Su hermano, Marcelo Albarenque, habló con el programa Puro Cuento de Radio Plaza 94.7 y consideró importante que se hable del tema: “Es que esto que le pasó a Silvia le podría haber pasado a otras, y, de hecho, le pasó a otras chicas que intentaron desarrollar una vocación en un espacio como este, porque es un contexto muy propicio para que una persona que no actúa de buena fe o que tiene algún conflicto con su propia persona, con su subjetividad, ejerza un control y una violencia que este ámbito o este tipo de instituciones facilita por estar exenta del control o del ojo público”.
Sobre su hermana, admitió: “Ella hablará cuando decida hacerlo, obviamente. Pero me parece que esta historia va a quedar impresa en el resto de su historia de vida, en lo que le quede de vida, porque es un hecho de muy difícil reparación. Aunque lo de la serie termina siendo una oportunidad de darle un enfoque estético o artístico a una historia que fue traumática y oscura”.
Marcelo también apuntó contra la actuación de la diócesis de Paraná después de que el caso estallara públicamente: “La actuación de la diócesis de Paraná fue lamentable, y esto lo sabemos. Desde una negativa espasmódica y reaccionaria, y hasta infantil, te diría, en los primeros días, cuando se produjo el allanamiento judicial al convento, hasta la promesa o el compromiso público del exobispo, Juan Alberto Puigheri, de que iba a dar las disculpas del caso una vez que resolviera la justicia. La justicia resolvió en 2019, lo revisó la Cámara de Casación Penal, lo resolvió el Superior Tribunal de la provincia de Entre Ríos, lo resolvió la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Puiggari renunció a su cargo y ha tenido más de una oportunidad en esbozar un mea culpa por la parte que le corresponde y no lo hizo”.