La histórica fábrica que apagó un horno y ahora busca salvarse con una decisión polémica
Una emblemática fábrica nacional tomó una decisión sin precedentes tras registrar pérdidas billonarias. ¿Logrará salvarse cambiando radicalmente su forma de producir?
La principal fabricante de vidrio del país tomó una medida extrema para sobrevivir a pérdidas millonarias y una caída brutal del consumo. Rigolleau, la empresa emblemática, decidió reducir drásticamente su producción local y comenzar a importar vajilla terminada directamente desde China, en un giro histórico que pone en jaque su modelo tradicional.
La compañía informó a la Comisión Nacional de Valores (CNV) que el objetivo principal es mantener la competitividad y proteger el empleo industrial, aunque admitió que esto implica un cambio radical en su negocio. Según sus declaraciones, enfrentan problemas graves con proveedores locales y necesitan renegociar precios urgentemente para sostener el flujo de fondos.

En paralelo, avanzaron en el reemplazo de insumos nacionales por importados, buscando reducir costos de manera agresiva. El escenario financiero que justifica estas medidas es alarmante: en el ejercicio cerrado al 30 de noviembre de 2025, Rigolleau registró pérdidas por 5.596 millones de pesos y acumuló un pasivo previsional superior a los 700 millones.
¿Cómo llegaron a esta situación crítica?
Las cifras hablan por sí solas. Las exportaciones cayeron un 37,8% en comparación interanual, mientras que las ventas totales se desplomaron un 19%. Esta debacle comercial va en línea con la caída generalizada del consumo masivo en el país. Datos de la consultora Scentia revelan que el consumo retrocedió 13,9% durante 2024, marcando un contexto económico extremadamente adverso.
Actualmente, la planta opera apenas al 60% de su capacidad instalada, un nivel que refleja la profundidad de la crisis. El año pasado, la empresa ya había dado un paso dramático al apagar uno de sus hornos industriales, lo que resultó en la pérdida de aproximadamente 100 puestos de trabajo.
¿Es un caso aislado o parte de una tendencia?
El diario El Día detalló que el panorama de Rigolleau se asemeja al de otras firmas golpeadas, como Lumilagro, ambas víctimas de la crisis industrial y el avance imparable de las importaciones. Esta decisión de importar vajilla desde China marca un punto de inflexión para una empresa histórica, que ahora busca reinventarse para evitar el colapso total.