La histórica fábrica Vassalli cambió de manos por un dólar: ¿quién es el nuevo dueño?
La fábrica de cosechadoras Vassalli fue vendida por un dólar. ¿Quién es el nuevo dueño y qué pasará con los empleados? Los detalles de una operación que promete reactivar la planta.
La emblemática fábrica de cosechadoras Vassalli, ubicada en Firmat, provincia de Santa Fe, tiene nuevo dueño. Roberto Santiago Chinelli, un exgerente de la firma, junto a miembros asociados, logró la transferencia accionaria por el valor simbólico de un dólar, tras casi un año de conflicto que mantuvo en vilo a los trabajadores y a la industria metalmecánica regional.
La operación fue confirmada este viernes mediante un comunicado firmado por Chinelli y Mateo Marsó, representante de la familia que hasta ahora controlaba la compañía. Los nuevos titulares asumirán las obligaciones económicas acumuladas, es decir, absorberán los pasivos de la empresa que había quedado en manos de la familia Marsó, oriunda de Entre Ríos, desde 2024.
¿Qué pasará con los trabajadores?
El acuerdo contempla que, si se cumplen las condiciones establecidas, el personal de las tres plantas que funcionan en Firmat retomará la jornada completa de labor a partir del lunes 10 de agosto. Mientras tanto, se mantendrá el esquema actual de cuatro horas diarias.
Además, la nueva conducción se comprometió a cancelar las remuneraciones adeudadas entre septiembre de 2025 y junio pasado en un plazo de 120 días. El sueldo correspondiente a julio se abonaría a las 24 horas de que los terceros involucrados acepten formalmente la operación, lo que se estima ocurra la próxima semana.
Un emblema de la industria metalmecánica
Vassalli fue fundada en 1949 por Roque Vassalli y llegó a vender más de 1000 cosechadoras por año en sus épocas de mayor esplendor. Sin embargo, desde su quiebra en los años 90, la empresa cambió de propietarios en varias ocasiones. En 2018, los trabajadores tomaron la fábrica durante 36 días ante la falta de pagos, y luego la compañía quedó en manos de Esteban Eskenazi y Matías Carballo.
En 2024, la adquirió Eduardo Marsó, un empresario avícola que buscaba expandirse al rubro metalúrgico. El último conflicto, que involucró a unos 280 operarios, dejó a muchos trabajadores sin respuestas, y parte del personal optó por reinsertarse en otras actividades.
En cuanto a la producción, se estima que hay al menos tres unidades comprometidas desde 2024 y 2025, con demoras que superan el año y medio. Recientemente se concluyó una de ellas, y regularizar esos compromisos será prioritario para el grupo encabezado por Chinelli.