La histórica iglesia de Lules que escondía un secreto bajo su fachada
La iglesia más antigua de Lules, testigo de la historia, luce renovada. ¿Qué detalles escondía su fachada que los vecinos nunca habían visto?
La Iglesia Fundacional de Lules, construida en 1851 y declarada Monumento Histórico provincial, acaba de recibir una intervención que devolvió su esplendor original. El Ministerio de Obras, Infraestructura y Transporte Público entregó formalmente los trabajos de conservación y puesta en valor de su fachada, un edificio que es el corazón histórico y religioso de la ciudad.
Construida en 1851, fue el primer edificio público de esa ciudad nombrado Monumento Histórico bajo la ley provincial Nº8645, en el año 1997.
¿Qué se hizo exactamente?
La intervención técnica en esta etapa se enfocó en trabajos generales y en la recuperación de la fachada del Templo y su Anexo, devolviendo a la comunidad un espacio emblemático en óptimas condiciones, garantizando su preservación para las futuras generaciones, potenciando el atractivo turístico y religioso.
Entre las tareas ejecutadas se resalta la renovación de la pintura técnica y el tratamiento de muros, trabajos realizados por administración mediante el esfuerzo y la mano de obra calificada de los equipos de la Dirección de Arquitectura y Urbanismo (DAU).
Esta recuperación es resultado de la decisión política del gobernador Osvaldo Jaldo, quien ha definido la preservación y puesta en valor del patrimonio histórico como un eje estratégico de su gestión, con el objetivo de fortalecer la identidad, el arraigo y potenciar el desarrollo turístico local.
Las voces oficiales
Al respecto, el ministro de obras públicas, Marcelo Nazur destacó la importancia de la obra y el compromiso del personal estatal: “siguiendo las instrucciones del gobernador Osvaldo Jaldo estamos entregando la puesta en valor de esta iglesia que es el corazón fundacional de Lules. Ha sido un trabajo muy especial porque se realizó con personal propio de la DAU, cuidando cada detalle para respetar el valor histórico de la estructura. Recuperar este patrimonio es recuperar nuestra propia historia”.
Asimismo, el titular de la cartera de Obras Públicas subrayó el impacto institucional de la medida: “este es un edificio donde la fe y la historia se encuentran. Desde el Ministerio, a través de la DAU, buscamos que la intervención fuera agradable a la vista pero técnicamente precisa para no alterar la fachada histórica. Es un orgullo ver lo que nuestros trabajadores pueden lograr para el beneficio de todos los tucumanos”.
Los trabajos fueron ejecutados por el Ministerio de Obras, Infraestructura y Transporte Público, a través de la Dirección de Arquitectura y Urbanismo, bajo la conducción de Beatriz Monasterio, con la participación del subdirector del organismo, Alberto A. Barrera, reafirmando el compromiso del Gobierno de Tucumán con la conservación y recuperación de espacios emblemáticos para todos los tucumanos.


