La histórica marca de dulce de leche San Ignacio cambió de dueños: quién está detrás de la compra
La tradicional marca rosarina de dulce de leche San Ignacio fue vendida a un grupo mexicano. ¿Qué pasará con su producción y sus exportaciones? Los detalles de la operación que sacude al sector lácteo.
La tradicional firma rosarina San Ignacio, reconocida por su dulce de leche artesanal, fue adquirida por el grupo mexicano Mexicana de Industrias y Marcas (MIYM), en una operación que marca un nuevo rumbo para la compañía nacida en 1939.
La noticia, confirmada por La Nación, llega tras semanas de negociaciones y representa la tercera compra de MIYM en el sector lácteo argentino durante este año, luego de las adquisiciones de Lácteos Aurora y Lácteos Karina.
¿Quién se va y quién llega?
El cambio de accionistas implica la salida de Alejandro Reca, quien estuvo al frente de San Ignacio durante casi 15 años, primero como gerente y luego como accionista principal. Reca comunicó su despedida mediante una carta en la que hizo un balance de su gestión: “Me voy tranquilo y orgulloso”, expresó, y destacó que deja una compañía más sólida y reposicionada tanto en el mercado local como internacional.
De Rosario al mundo
La historia de San Ignacio se remonta a 1939, cuando Ignacio Rodríguez Soto fundó en Rosario un emprendimiento lácteo enfocado en la elaboración artesanal de dulce de leche. Con el tiempo, se convirtió en una de las marcas más tradicionales del rubro en Argentina.
Su perfil exportador despegó en 1978 con la primera venta a Alemania, y luego se posicionó como pionera en obtener certificaciones para ingresar a la Unión Europea.
La expansión industrial la llevó a trasladar la producción de dulce de leche a Sauce Viejo en 1997 y a incorporar una planta de quesos en Hipatía un año después. Así, aunque dejó de producir en Rosario, mantuvo toda su estructura fabril en Santa Fe.
Hoy, sus productos llegan a mercados tan diversos como Japón, Nueva Zelanda, Israel, Canadá, Estados Unidos, España, Italia, Francia, Chile, Brasil, Uruguay, Bolivia y Vietnam, consolidándose como líder argentino en exportación de dulce de leche.
La venta a MIYM abre un nuevo capítulo en una historia societaria que ya tuvo varios giros: en 2011 fue adquirida por el grupo francés Laiteries Hubert Triballat y, dos años después, volvió a manos argentinas con Reca, Alejandro Bertín y Diego Temperley. Bajo esa conducción, la firma profundizó su perfil exportador y alcanzó el liderazgo en ventas externas.