La Iglesia le marca la cancha al Gobierno por la visita del Papa

Más de 1500 personas se inscribieron a la Semana Social de la Iglesia, pero el dato que más resuena en el Gobierno es otro: los gestos de los obispos para marcar distancia en la previa de la visita papal.

· 4 min de lectura
La Iglesia le marca la cancha al Gobierno por la visita del Papa
La Iglesia le marca la cancha al Gobierno por la visita del Papa

Mientras en público reina la cordialidad, puertas adentro de la Iglesia católica crece la preocupación por un posible intento del Gobierno de capitalizar políticamente la visita del papa León XIV. Obispos y cardenales ya habrían comenzado a trazar una línea clara para evitar quedar pegados a la gestión de Javier Milei.

Las reuniones entre la cúpula eclesiástica y los funcionarios nacionales para organizar el viaje del pontífice se desarrollan en un clima constructivo, según el relato oficial. Pero en los ambientes eclesiásticos la lectura sería otra: hay un temor creciente a que la Casa Rosada quiera usar la presencia del Papa como un aval a su gestión, en un año electoral en el que Milei buscará la reelección.

Esa hipótesis gana fuerza entre quienes creen que el Gobierno ya estaría avanzando en esa dirección, aunque no está claro cómo lo haría. Sobre todo si, como se descuenta, León XIV alude al impacto del ajuste en la población o critica la grieta, tal como hizo Francisco en su visita a España. Dos temas que interpelan directamente al Presidente.

Gestos que hablan más que las palabras

Nadie en la cúpula de la Iglesia admite abiertamente la preocupación. Sin embargo, una seguidilla de declaraciones y gestos recientes de sus principales referentes sugiere que le están marcando un límite al anhelo gubernamental. El mensaje hacia la sociedad sería claro: colaborar en la organización no implica ignorar los problemas sociales ni ser funcional a una eventual capitalización de la visita.

El más duro fue el cardenal Ángel Rossi, vicepresidente de la Conferencia Episcopal. Cuestionó que “la macroeconomía no baja al plato” y que, cuando los gobernantes dicen que sacaron a millones de la pobreza, “habría que preguntarse dónde los pusieron; creo que a algunos en la miseria”. También respondió a Milei, que calificó de aberrante el concepto de justicia social: “Aberrante es decir semejante cosa”.

Rossi, además, presentó en la Universidad Católica de Córdoba un libro con los mensajes del papa Francisco a los movimientos populares, junto al diputado Juan Grabois, uno de los dirigentes más críticos del oficialismo. Un gesto potente, aunque el evento estaba pautado desde hacía meses.

Esta semana será el turno del arzobispo de La Plata y presidente de Cáritas, Gustavo Carrara, quien compartirá una clase abierta con Grabois sobre el pensamiento de Francisco en la facultad de Ciencias Sociales de la UBA. Carrara acaba de advertir que cada vez más personas, muchas de clase media, se acercan a Cáritas pidiendo ayuda: “Lo que no puede medir el INDEC es el sufrimiento de la gente”.

El mensaje de Colombo

Pero lo que más llamó la atención fueron las declaraciones del presidente del Episcopado, el arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo. Cuestionó la postura del Gobierno de considerar la morosidad con bancos y billeteras virtuales como “un problema entre privados”: “Lo que no se puede es tener una mirada superficial y, menos, decir que no nos interesa o que se arreglen”.

Colombo, por su rol al frente del organismo que nuclea a todos los obispos, mantiene contacto permanente con las autoridades nacionales, sobre todo con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, por la preparación de la visita. La semana pasada recibió al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, dado que el Papa estará en Luján y Claypole.

Además, el arzobispo mendocino pidió que en el encuentro del Papa con la sociedad civil, previsto en el Palacio Libertad, estén presentes referentes de todos los partidos políticos y también expresidentes. Así, dejó en claro el carácter plural que debe signar la visita, un mensaje que el propio Vaticano ya habría transmitido a la Casa Rosada: las autoridades de todas las jurisdicciones donde estará León XIV deben trabajar en conjunto con las nacionales.

Una audiencia pendiente

A pesar de las críticas, la Conferencia Episcopal firmó este fin de semana un comunicado conjunto con el Gobierno, destacando el trabajo articulado para la visita. “La articulación entre el Estado -en sus distintos niveles- y la Iglesia, cada uno desde sus propias responsabilidades, constituye ya un fruto de este proceso”, señalaron.

En el Gobierno, mientras tanto, esperaban con especial expectativa la declaración final de la tradicional Semana Social que organiza la Iglesia en Córdoba, a la que se inscribieron más de 1500 personas. En su discurso de apertura, Rossi volvió a cuestionar, sin nombrarlo, el estilo “peleador” del Presidente y llamó a dejar de lado “mesianismos preñados de descalificaciones e insultos”.

Queda pendiente, además, una audiencia de Milei con la cúpula eclesiástica: solo se vieron una vez desde su asunción. En el Episcopado esperan que el Presidente los reciba antes de la llegada de León XIV, y en los últimos días Karina Milei habría sido advertida de esta carencia, que no contribuye a un buen clima para la visita papal.

El papa Francisco y Juan GraboisKarina Milei y autoridades de la Conferencia Episcopal

Más para leer

El juez del Caso Chocolate ordena a la Legislatura entregar 50 memos clave: qué buscan destapar
Política
El plan reeleccionista de Milei: qué hay detrás de su jugada por Malvinas
Política
La Corte sanjuanina no publicó la acordada sobre el Régimen Penal Juvenil y ya corren dos versiones
Política
Exigen que se declare la emergencia en violencia de género: los números que alarman
Política
Política
El reconocimiento que recibió un instituto santiagueño y qué significa para sus alumnos
Política