La iglesia más antigua de Choya entra en refacción: los detalles que pocos conocen de su estructura
Muros de adobe, aberturas de algarrobo y una ley provincial de 1985: así es el templo de Choya que ahora entra en refacción integral. Los detalles del plan que busca devolverle su esplendor.
La histórica Iglesia del Señor de los Milagros, en el barrio Choya, será sometida a una refacción integral que apunta a preservar su estructura y devolverle sus rasgos originales. La obra está a cargo del Ministerio de Hacienda y Obra Pública y busca conservar uno de los templos de mayor valor histórico, religioso y cultural de la Capital.
Según informaron desde la cartera provincial, la intervención incluye la consolidación de muros, la restauración de las cubiertas de la nave central y la sacristía, la recuperación del entrepiso del coro alto y la puesta en valor de las carpinterías originales de madera.
Qué trabajos incluye la puesta en valor
El plan también contempla el recambio completo de la instalación eléctrica y la incorporación de iluminación ornamental en la fachada. A eso se suma la refacción del ingreso, la ejecución de una nueva vereda perimetral y tareas de tratamiento de la humedad para proteger los muros.
La recuperación integral de la pintura del templo, restituyendo su color original, forma parte del mismo criterio de conservación y puesta en valor de sus características arquitectónicas.
Ubicada en el tradicional barrio Choya, frente a la plaza del mismo nombre, la iglesia es uno de los principales testimonios de la fe y la historia de la comunidad catamarqueña. El edificio conserva muros de adobe y antiguas aberturas de madera de algarrobo, rasgos constructivos de gran valor patrimonial.
Monumento Histórico Provincial
Por su importancia histórica y arquitectónica, la Iglesia de Choya fue declarada Monumento Histórico Provincial mediante la Ley N° 4327/85 y cuenta además con protección municipal para resguardar su valor cultural y arquitectónico.
Con esta obra, el objetivo es preservar uno de los testimonios históricos más significativos de la Capital, recuperar su valor arquitectónico y fortalecer un espacio profundamente arraigado en la identidad, la historia y la fe de los catamarqueños.