La Iglesia salió a respaldar a los wichí detenidos en Formosa y apuntó contra la Justicia
Los detuvieron después de seis meses de reclamos por educación, agua y salud. Ahora la Iglesia salió a bancarlos y apuntó contra la Justicia provincial.
La detención de 18 integrantes del pueblo wichí en el oeste formoseño encendió una fuerte reacción en la Iglesia local. El Equipo Diocesano de Pastoral Aborigen de Formosa emitió un comunicado en el que exige la liberación de los manifestantes y cuestiona con dureza el accionar de la Justicia y del Poder Ejecutivo provincial.
Los arrestos ocurrieron en la zona del Lote 8, tras seis meses de protestas que incluyeron cortes intermitentes en un camino vecinal que atraviesa el territorio comunitario. Entre los detenidos hay hombres y mujeres de las comunidades de Tres Palmas y Misión Nueva.
“Acompañamiento y cercanía”
Desde la Pastoral Aborigen manifestaron su respaldo incondicional a los afectados. “Queremos expresar nuestro profundo acompañamiento y cercanía a las comunidades wichí del oeste formoseño, específicamente de las comunidades de la zona del Lote 8. Nos solidarizamos y pedimos la pronta liberación de quienes estaban en reclamos de sus derechos”, señalaron.
El reclamo original de las comunidades apunta a mejorar la educación de los niños y jóvenes de la zona, pero también incluye demandas históricas por el acceso al agua potable, la salud y la seguridad territorial. Para la organización eclesial, la respuesta del Estado no puede limitarse a la fuerza ni a la vía punitiva.
Críticas a la medida judicial
El comunicado también apunta directamente contra la decisión de los tribunales. “Consideramos excesiva y abusiva la medida de la detención a la espera de la resolución judicial. Pedimos la pronta resolución otorgando el beneficio de excarcelación y eximición de prisión de quienes fueron solicitados por la defensa”, sostuvieron.
Y fueron más allá: advirtieron que el conflicto no se resuelve si la Justicia solo se ocupa de la libre circulación. “La causa judicial, si solo atiende los derechos del libre tránsito y olvida los derechos a la seguridad, la educación, el agua potable y el buen vivir de las comunidades indígenas, es una pobre y parcializada justicia”, remarcaron.
Un llamado al diálogo y a la paz
En el documento, la Iglesia reafirma su apuesta por el entendimiento mutuo como vía para resolver los desacuerdos en una sociedad democrática. “Creemos firmemente que toda expresión de una comunidad merece ser recibida con escucha, respeto y apertura al diálogo”, expresaron.
También rechazaron cualquier trato violento o desproporcionado hacia los manifestantes. “Como Iglesia, repudiamos toda violencia. En esa diversidad, nadie sobra. Todos somos importantes. Todos tenemos algo para aportar. Todos tenemos derecho a ser escuchados”, afirmaron.
Por último, la Pastoral Aborigen destacó el valor de los pueblos originarios en la identidad de Formosa y apeló al pensamiento del Papa Francisco. “Los cuatro pueblos originarios son parte constitutiva de nuestra historia: son parte viva de la identidad de Formosa”, recordaron.
El mensaje final fue un gesto directo de apoyo a quienes atraviesan horas de incertidumbre: “Hoy queremos estar cerca de nuestros hermanos y hermanas wichí y decirles: no están solos. Estamos llamados a caminar juntos”.