La imputaron por destrozarle la cara a una médica, pero ella también había denunciado: la versión que complica a todos
La imputaron por fracturarle el rostro a una médica en el Hospital Papa Francisco, pero la acusada también había denunciado a la profesional. La Fiscalía encontró diferencias entre su relato y el de su madre y ahora analiza las cámaras del pasillo.
La causa por la brutal agresión a una médica del Hospital Papa Francisco sumó un capítulo decisivo: una mujer de 35 años quedó imputada por lesiones graves y amenazas, pero la trama tiene un giro que la Fiscalía todavía intenta desentrañar. La acusada también había denunciado a la profesional por un presunto ataque.
El fiscal penal 6 del Distrito Centro, Martín Ávila, le atribuyó los delitos en concurso real por el episodio ocurrido el 20 de octubre en el nosocomio de la zona sudeste de Salta. La imputación es provisional y no existe sentencia que determine responsabilidades.
La audiencia y el silencio
La citación se concretó el martes 27 de octubre, con la intervención del auxiliar fiscal Cristian Parada. La mujer, asistida por su defensa oficial, escuchó la acusación y decidió no declarar. Ejerció su derecho a guardar silencio.
Según la acusación fiscal, la agresión habría ocurrido dentro de la sala de médicos, donde también se habrían proferido amenazas contra la profesional.
Las fracturas que documentó la tomografía
Los estudios médicos fueron contundentes. Una tomografía reveló una fractura del arco cigomático derecho y otra en la pared anterior del seno maxilar derecho. La Fiscalía pidió al Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) un informe sobre esos estudios para profundizar el análisis de las lesiones.
La otra denuncia: la acusada también apuntó contra la médica
En una investigación paralela, iniciada por su propia denuncia, la mujer declaró como testigo. Aseguró que ella y su madre recibieron malos tratos cuando pidieron información sobre un familiar internado.
En esa presentación negó haber agredido a la médica. Al contrario, sostuvo que fue la profesional quien la empujó y la golpeó con los puños en la frente y en el abdomen. También manifestó que presentó hematomas y que un médico legal la examinó.
Esos dichos forman parte de su denuncia y deben contrastarse con las pruebas. Su declaración en esa causa es distinta de la que dio en la audiencia de imputación: allí optó por el silencio.
Las diferencias entre los relatos que analiza la Fiscalía
La madre de la acusada también prestó declaración y atribuyó un trato inadecuado a la profesional. Sin embargo, ambas ofrecieron versiones diferentes sobre la presunta agresión física: mientras la hija describió golpes de puño, su madre mencionó una patada de la médica contra ella.
La Fiscalía indicó que esas diferencias serán examinadas junto con el resto de los testimonios y las evidencias. La discrepancia, por sí sola, no permite determinar cuál de las versiones es verdadera.
Cámaras, croquis y un expediente abierto
La investigación cuenta con un croquis y un relevamiento policial para reconstruir la disposición de los espacios y la secuencia del episodio.
También se analiza el material de las cámaras de seguridad del hospital y se aguarda la incorporación de otros registros solicitados. La sala de médicos no tiene cámaras, aunque existen dispositivos en el pasillo exterior.
El fiscal dispuso verificar los datos y las referencias surgidas de las declaraciones. Todo está en análisis y la imputación es provisional: por ahora, no hay una sentencia que determine responsabilidades.