La cifra más alta de las últimas tres mediciones y un dato que se repite en los 31 aglomerados del país: la indigencia marcó 7,5% en el primer semestre de 2026. En Salta, el número es otro y hay un detalle que explica por qué.
El INDEC confirmó un salto de la indigencia al 7,5% de las personas en el primer semestre de 2026, la cifra más alta de las últimas tres mediciones. En Salta, el aglomerado urbano relevado marcó 4,4%, según los datos difundidos en septiembre.
El indicador mide a quienes viven en hogares cuyos ingresos no alcanzan para cubrir el valor de una canasta básica de alimentos. En términos de hogares, el 5,6% quedó en esa situación. El aumento se registró en los 31 aglomerados urbanos que releva el organismo.
Qué hay detrás del 7,5%
La cifra no describe una sola realidad: el ingreso familiar queda por debajo del dinero necesario para comprar los alimentos previstos para sus integrantes. La medición contempla el tamaño y la composición de cada hogar, por lo que el umbral cambia según se trate de una persona que vive sola o de una familia con hijos.
La tasa subió tanto frente al semestre anterior como en la comparación interanual. En el primer semestre de 2025 había sido del 6,9%; en el segundo, del 6,3%; y ahora trepó al 7,5%. Es decir, 1,2 puntos más que en la medición previa y 0,6 puntos más que un año atrás.
La pobreza también creció
El mismo informe mostró un deterioro en el indicador más amplio: la pobreza pasó del 28,2% al 32,3% respecto del semestre anterior, un salto de 4,1 puntos. Un año antes, en la primera mitad de 2025, se había ubicado en 31,6%.
Los datos corresponden a los informes oficiales publicados por el INDEC y son variaciones de la tasa estimada para el conjunto de aglomerados relevados.
Indigencia y pobreza: no son lo mismo
Para medir la indigencia, el INDEC compara los ingresos del hogar con la Canasta Básica Alimentaria. Para la pobreza utiliza la Canasta Básica Total, que suma otros gastos esenciales como transporte, vestimenta, educación y salud.
Por eso una familia puede superar el umbral alimentario y seguir por debajo de la línea de pobreza: no alcanza a cubrir el conjunto de necesidades básicas. Además, las personas en situación de indigencia ya están incluidas en el total de personas pobres, de modo que los porcentajes no se suman.
La aclaración es importante: se trata de una medición por ingresos. No equivale a un diagnóstico individual de desnutrición ni registra directamente cuántas comidas realiza cada persona.
El mapa local: 4,4% en el aglomerado Salta
En el aglomerado Salta, la indigencia alcanzó al 4,4% de las personas, unas 30.000, mientras que la pobreza se ubicó en 29,7%. Esos resultados corresponden al área urbana relevada por la Encuesta Permanente de Hogares y no representan a toda la provincia.
Los antecedentes de los comedores permiten ponerle una escena local a las dificultades alimentarias. En mayo de 2026, Judith Banda, responsable del comedor Gran Familia, de Ampliación 20 de Junio, contó a Aries FM que la falta de mercadería había obligado a reducir la asistencia.
"Antes podíamos abastecer a 520 o 540 familias, pero hoy estamos asistiendo a 150 porque no llegamos con la mercadería", expresó entonces, según publicó Informate Salta. Ese testimonio describe la situación de aquel momento y requiere una nueva consulta para conocer cómo trabaja el comedor actualmente.
También en mayo, Que Pasa Salta publicó un relevamiento de ISEPCI realizado sobre 1.000 hogares entre abril y mayo, que registró familias que eliminaban comidas por falta de recursos. Es un estudio distinto de la EPH y sus resultados no deben interpretarse como una tasa para toda Salta.
El informe del INDEC muestra que aumentó la proporción de personas cuyos ingresos quedaron por debajo de la canasta alimentaria. Para conocer cómo atraviesan hoy esa dificultad las familias salteñas, hace falta actualizar los testimonios y relevar qué capacidad de asistencia conservan los comedores.