La industria argentina se hunde: solo 35 de cada 100 máquinas metalmecánicas están en marcha
El INDEC confirmó que la industria argentina volvió a operar por debajo de 2025, pero hay un sector que directamente se desmoronó: apenas 35 de cada 100 máquinas están en marcha. ¿Cuál es y por qué se derrumbó?
La industria manufacturera argentina utilizó apenas el 58,5% de su capacidad instalada en agosto, una caída de 1,1 puntos porcentuales frente al 59,6% de igual mes de 2025, según el INDEC. El derrumbe más fuerte se dio en el sector metalmecánico, que trabaja con menos de cuatro de cada diez máquinas en funcionamiento.
El dato confirma que la actividad fabril no logra recuperar el terreno perdido y que amplios sectores de la producción permanecen ociosos, a pesar de que algunos rubros puntuales mostraron mejoras.
Metalmecánica: el eslabón más golpeado
La industria metalmecánica, sin contar a los automotores, operó al 35,9% de su capacidad en agosto, muy por debajo del 44,6% que había registrado en el mismo mes del año anterior. Se trata de una diferencia de 8,7 puntos en apenas doce meses, según los datos difundidos por el organismo estadístico.
El desplome tiene dos causas concretas que surgen del propio informe del INDEC. Por un lado, la fabricación de maquinaria agropecuaria se derrumbó un 37,9% interanual. Por el otro, la producción de aparatos de uso doméstico retrocedió un 28%, de acuerdo con el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPIM).
Ambas actividades comparten un rasgo que explica su fragilidad: dependen de decisiones de inversión y de consumo que las familias y las empresas pueden postergar cuando el contexto económico no acompaña. La maquinaria agrícola abastece al sector rural y arrastra a una cadena de proveedores industriales; los electrodomésticos, en tanto, se compran cuando hay ingresos disponibles y financiación accesible.
La foto completa: quiénes están arriba y quiénes abajo
El podio de la utilización de capacidad instalada lo lidera la refinación de petróleo, que llegó al 88,8% en agosto, cuando un año antes se ubicaba en el 86,1%. El INDEC atribuyó esa mejora a un mayor procesamiento de crudo.
Detrás se ubicaron las industrias metálicas básicas (70,1%), los productos alimenticios y bebidas (66,4%), las sustancias y productos químicos (65,2%) y papel y cartón (61,3%).
En el otro extremo, junto a la metalmecánica, aparecen los productos de caucho y plástico (40,9%), los productos del tabaco (44,4%), los textiles (44,6%) y la industria automotriz, que apenas alcanzó el 46,2% frente al 53,3% de agosto de 2025. La menor cantidad de unidades fabricadas por las terminales explica ese retroceso.
También por debajo del promedio general quedaron la edición e impresión (53,4%) y los productos minerales no metálicos (54,5%), estos últimos golpeados por una menor elaboración de cemento y una caída en la fabricación de vidrio, dos insumos clave para la construcción.
Alimentos: la caída de la carne vacuna
El bloque de alimentos y bebidas utilizó el 66,4% de su capacidad, apenas una décima por debajo del 66,6% de agosto de 2025. Aunque se mantiene por encima del promedio industrial, el sector sintió el impacto de la menor producción de carne bovina, que se contrajo un 8,1% interanual según el IPIM.
Los datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca muestran además que el volumen destinado al mercado interno cayó un 13,2%, medido a través del consumo aparente.
Los que lograron remar contra la corriente
Mientras la mayoría de las ramas manufactureras retrocedía, dos sectores consiguieron mejorar sus niveles de utilización respecto de 2025. Además de la refinación de petróleo, las sustancias y productos químicos subieron al 65,2%, cuando un año antes estaban en 60,1%. La mejora se explica, según el informe oficial, por una mayor elaboración de detergentes y jabones, cuya producción creció un 6% interanual.
Esos avances, sin embargo, no alcanzaron para compensar los derrumbes de la metalmecánica, la industria automotriz y los minerales no metálicos, que arrastraron hacia abajo el promedio general.
Un problema que viene de larga data
El deterioro no es nuevo. En junio de 2026, el INDEC ya había registrado una utilización del 41,5% para la metalmecánica, contra el 45,9% de junio de 2025. En julio, el indicador general también había quedado por debajo del mismo mes del año anterior. En septiembre, El Destape había advertido que los niveles más bajos se concentraban justamente en la metalmecánica, la industria automotriz y los productos de caucho y plástico.
La diferencia entre sectores también refleja la composición de la actividad industrial: las ramas que procesan materias primas suelen operar con niveles altos de utilización, mientras que las que fabrican maquinaria, vehículos y bienes durables quedan con una porción mayor de capacidad ociosa cuando la demanda se debilita.