La industria catamarqueña dijo que es imposible competir y reclamó reglas equitativas

La UICA salió con los tapones de punta: dicen que no festejan, que pierden empleos y que las importaciones los dejan afuera. Pero hay un detalle que cambia todo.

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La industria catamarqueña dijo que es imposible competir y reclamó reglas equitativas
La industria catamarqueña dijo que es imposible competir y reclamó reglas equitativas

En el marco del Día de la Industria Nacional, la Unión Industrial de Catamarca (UICA) emitió un comunicado en el que expuso su mirada sobre la situación del sector y centró sus críticas en las condiciones de competencia frente a los productos que ingresan desde el exterior. El texto advierte que la industria local sufre por la retracción del mercado interno, el bajo nivel de actividad, la pérdida de empleos y la falta de inversiones.

Raúl Colombo, vicepresidente de la entidad, dialogó con Catamarca a Diario, el programa de INFORAMA Radio, y fue contundente al describir el presente: “Estamos mal”. Según explicó, la UICA decidió atravesar la jornada con una postura crítica y sin ánimo festivo: “No entra la palabra festejar”.

En el comunicado, la UICA señaló que la industria argentina acumula una caída del 10% en la última década y que en el último año se perdieron más de 50.000 puestos de trabajo directos, de acuerdo con los datos que maneja la entidad. Pero el eje del reclamo no se limita a las estadísticas: el documento pone el foco en las reglas de juego para las empresas nacionales.

La entidad identifica dos factores como los más gravosos: la caída del mercado interno y la apertura de las importaciones. Sobre este último punto, aclara que no se trata de bloquear el ingreso de productos extranjeros, sino de generar condiciones para una competencia más equitativa. “Cuando los industriales pedimos nivelar la cancha es competir con las importaciones en condiciones de igualdad”, sostiene el texto.

Qué implica “nivelar la cancha”

Detrás de esa expresión, la UICA enumera una serie de medidas comerciales y regulatorias que, según su planteo, evitarían que ciertos productos lleguen al mercado argentino en condiciones que perjudiquen a los fabricantes locales. Entre ellas menciona el control del dumping y la subfacturación, la revisión de aranceles y de las condiciones de ingreso de determinados bienes.

La propuesta concreta es facilitar la importación de insumos que no se producen en el país y aplicar aranceles razonables o cupos a aquellos productos que sí tienen fabricación nacional. El objetivo, según la entidad, es distinguir entre las importaciones necesarias para la producción y las que compiten directamente con la industria argentina.

El comunicado también sale al cruce de quienes interpretan estos reclamos como una búsqueda de mercado cautivo. “Ello no significa prebenda”, aclara el documento, y sostiene que lo que se busca es generar condiciones para el desarrollo productivo y el crecimiento del empleo formal.

La competencia con el exterior

En la entrevista, Colombo amplió esa posición y aseguró que la industria argentina enfrenta una competencia muy difícil contra países con estructuras productivas de mayor escala y políticas industriales activas. Mencionó especialmente a China, cuyas condiciones productivas complican a las empresas locales, y también puso como ejemplo las políticas arancelarias de Estados Unidos y Europa para proteger sus sectores.

“Es imposible competir”, afirmó Colombo al hablar de la estructura de costos de las empresas nacionales frente a determinados productos importados. Y rechazó la idea de que los industriales pidan protección para eludir la competencia: “No somos prebendarios”, sostuvo, y explicó que el problema radica en los costos que afrontan las empresas argentinas y en las condiciones de ingreso de algunos productos al mercado local.

La logística y la energía, un plus para Catamarca

La discusión sobre competitividad tiene, además, una dimensión particular para Catamarca. Colombo señaló que las empresas de la provincia cargan con costos extra por la distancia a los principales centros de abastecimiento y comercialización. El transporte, dijo, representa una desventaja adicional frente a las industrias ubicadas cerca de los grandes mercados.

A eso se suma el costo de la energía. El vicepresidente de la UICA contó que, en su caso, una factura llegó a duplicarse respecto del período anterior. Según su análisis, estos factores se acumulan con la competencia de las importaciones y terminan afectando la capacidad de las empresas para sostener sus niveles de producción.

La macroeconomía no llega a la producción

El comunicado de la UICA también incluye una valoración sobre el rumbo económico nacional. La entidad reconoce que buena parte del sector industrial considera adecuados objetivos como la reducción de la inflación, el control del gasto público y de la emisión monetaria y la eliminación de restricciones cambiarias para importar. Pero advierte que la estabilización de las variables macroeconómicas no se traduce automáticamente en una recuperación de la actividad.

Colombo fue en la misma línea: “La macroeconomía está mejorando algunas cosas, pero no hay desarrollo”, afirmó, y agregó que ese proceso “no llega a la gente”. Para la UICA, el desafío es cómo trasladar la estabilización a mayores niveles de producción, inversión y empleo formal. “Sin industria, no hay nación”, sintetizó la entidad.

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