La industria maderera de Santo Tomé le plantó el reclamo a Valdés y consiguió una cumbre con la Dpec
Las facturas de luz que llegaron a duplicarse pusieron en alerta a los aserraderos de Santo Tomé. El Gobernador prometió una reunión técnica, pero hay un detalle de la negociación con Nación que todavía no se conoce.
La preocupación por las facturas de luz que llegaron a duplicarse encendió las alarmas en los aserraderos de Santo Tomé. El gobernador Juan Pablo Valdés recogió el planteo durante la inauguración del acceso a la planta de Zozzoli SA y acordó una reunión técnica con la Dirección Provincial de Energía de Corrientes (Dpec) para la semana próxima.
Según informó el portal Digital Santo Tomé, el mandatario escuchó a un grupo de industriales que le expuso la compleja coyuntura que atraviesan por los últimos períodos de facturación, con montos que en algunos casos llegaron a duplicar los anteriores.
La respuesta del Gobierno provincial
Lejos de esquivar el reclamo, la administración provincial activó un canal directo de atención. Este lunes 31, el interventor de la Dpec, Pablo Cuenca, desembarcará en Santo Tomé para presidir una reunión técnica con representantes de la actividad.
El objetivo de la convocatoria es analizar las particularidades de las liquidaciones de cada empresa, evaluar la aplicación de los cuadros vigentes y explorar mecanismos de contingencia que alivien la presión sobre los costos operativos, resguardando las fuentes de trabajo locales.
La distorsión del consumo
Los empresarios explicaron que la mayor distorsión del sistema radica en una estructura que castiga el incremento de la producción: a mayor consumo de energía para procesar materia prima, la tarifa experimenta una suba exponencial que vuelve prohibitivo el escalonamiento industrial.
Esta dinámica genera una paradoja económica para los aserraderos, que ven desincentivada la posibilidad de expandir sus turnos de trabajo o incorporar mayor tecnología ante el temor de que el insumo eléctrico neutralice cualquier ganancia operativa.
Una negociación de fondo ante Nación
El abordaje territorial del Ejecutivo correntino se complementa con las gestiones que Valdés y Cuenca mantienen abiertas con la administración central. La Provincia sostiene una firme postura negociadora para modificar la matriz impositiva y el diseño tarifario que impone la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico Sociedad Anónima (Cammesa), señalada como la principal responsable de los incrementos que impactan en los usuarios finales.
Desde el Gabinete provincial recalcan que las tarifas locales sufren el arrastre directo del costo de generación y transporte fijado a nivel federal. Por esa razón, las autoridades correntinas exigen un trato diferenciado para las provincias del Norte Grande y una revisión integral de los tributos y recargos nacionales que encarecen la factura.
La puja por un esquema federal equitativo
La problemática de las tarifas industriales en el Interior provincial está directamente ligada a la estructura de precios de compra de energía en bloque determinada por Cammesa a escala nacional. En los últimos meses, los ajustes aplicados sobre el precio mayorista de la electricidad y la quita de subsidios federales se trasladaron de manera directa a los cuadros provinciales, golpeando con mayor severidad a las actividades electrointensivas como la transformación primaria de la madera.
Frente a esta coyuntura, la agenda que impulsan Valdés y Cuenca ante la Secretaría de Energía de la Nación no sólo persigue una morigeración de los valores de potencia contratada, sino también la reformulación de la carga impositiva nacional que pesa sobre la boleta. La postura de la Provincia sostiene que el desarrollo productivo del Interior requiere un esquema tarifario que no penalice el mayor consumo industrial y que reconozca formalmente las asimetrías climáticas de la región.