La industria no levanta: el dato que explica por qué el mercado interno no repunta
Economía

La industria no levanta: el dato que explica por qué el mercado interno no repunta

Diez de las dieciséis divisiones industriales cerraron septiembre en rojo y el acumulado del año ya perforó el 2,6%. Mientras tanto, un sector sorprendió con un rebote que nadie esperaba.

El aparato industrial argentino sigue sin encontrar piso. En septiembre de 2026, el índice de producción industrial manufacturero (IPI) marcó una caída del 1,8% frente al mismo mes de 2025, y el acumulado enero-septiembre ya suma un retroceso del 2,6% en la comparación interanual. El único respiro llegó en la variación mensual, con un alza leve del 0,7%.

El panorama general no deja margen para el optimismo: de las dieciséis divisiones que componen la industria manufacturera, diez registraron números negativos en la comparación interanual durante el noveno mes del año.

Los sectores que más retrocedieron

Los derrumbes más pronunciados se dieron en Maquinaria y equipo, con un desplome del 26,8%; Otros equipos, aparatos e instrumentos, con -22,0%; Prendas de vestir, cuero y calzado, con -5,3%; Muebles y colchones y otras industrias manufactureras, con -4,9%; y Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes, con -3,5%.

La producción de metales también sufrió: cayó 4% interanual, mientras que las industrias metálicas básicas retrocedieron 1,1% y la refinación de petróleo anotó una merma del 0,8%.

El diagnóstico de fondo que atraviesa estos números es el de una economía sostenida por las exportaciones de hidrocarburos, soja y derivados y minería, cuyos dólares no se derraman hacia el mercado interno. Todo lo contrario.

Los pocos rubros que crecieron

Del otro lado del mostrador, seis sectores lograron cerrar septiembre en positivo: Sustancias y productos químicos (3,9%); Madera, papel, edición e impresión (6,4%); Productos minerales no metálicos (5,1%); Otro equipo de transporte (11,0%); Productos de caucho y plástico (1,7%); y Productos textiles (2,0%).

Construcción: un rebote que convive con la endeblez

El indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC) mostró una suba de 5,1% respecto a septiembre de 2025. En el acumulado del año, la serie original avanzó 1,3%, y en la comparación mensual el salto fue del 7,8%. El impulso proviene de las obras privadas, mientras que la obra pública quedó prácticamente relegada por la administración nacional.

El propio Indec refleja esa dualidad en su último informe: “El 74,0% de las empresas que realizan principalmente obras privadas prevé que el nivel de actividad del sector no cambiará durante los próximos tres meses, mientras que 15,0% estima que disminuirá y 11,0%, que aumentará. Entre las empresas dedicadas fundamentalmente a la obra pública, 62,4% opina que el nivel de actividad no cambiará durante el período octubre-diciembre de 2026, mientras que 23,5% cree que disminuirá y 14,1%, que aumentará”.

La siderurgia sigue congelada

Más allá del dato positivo de la construcción, varios indicadores delatan la fragilidad del sector. La producción de minerales no metálicos cayó 3,2% en el acumulado del año. El vidrio se desplomó 5,4%, el cemento retrocedió 3,1% y la cal y el yeso, 3,2%.

La industria siderúrgica tampoco escapa a la tendencia: las Industrias metálicas básicas marcaron -1,1% interanual y -2,1% en el acumulado, mientras que la siderurgia puntual acumula una caída del 2,6% y la fundición de metales se hundió 12,4% en lo que va del año.

Combustibles: producción en alza, consumo en baja

La Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear registró una merma interanual del 0,8%, pero en el acumulado de 2026 avanzó 8%. Dentro del segmento, las naftas subieron 2,1% interanual y el gasoil 4,7%, mientras que el fueloil cayó 3,2% y los asfaltos se derrumbaron 31% en septiembre, en línea con el freno de la obra pública vial.

La paradoja aparece con las naftas: la producción crece, pero el consumo cae. Según un análisis del Instituto Argentina Grande (IAG), entre enero y septiembre de 2026 el consumo de nafta bajó 5% en comparación con el mismo período de 2023 en todas las provincias argentinas, con excepción de Neuquén y la Ciudad de Buenos Aires.

Las caídas más fuertes se registraron en Misiones (-32%) y Formosa (-26,7%). “En las provincias de frontera la caída es más marcada debido a que el precio de la nafta aumentó por encima del de los países vecinos, provocando una caída del consumo por parte de ciudadanos extranjeros”, explicaron desde el IAG.

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