La industria riojana pierde 3.000 empleos en tres años y el textil se hunde: el motivo que señalan los empresarios
Los empresarios riojanos aseguran que los embargos de ARCA y la falta de financiamiento ahogan a las empresas, mientras el textil y la agroindustria se caen a pedazos. La advertencia del titular de UNIR sobre lo que viene si nadie interviene.
La Unión de Industrias Riojanas advirtió que el sector atraviesa un escenario crítico, con embargos constantes de ARCA y sin herramientas financieras para sostenerse. El titular de la entidad, Juan Carlos Serrano, estimó que en los últimos tres años se perdieron alrededor de 3.000 puestos de trabajo en la provincia.
El diagnóstico lo planteó al analizar los últimos indicadores industriales y la situación que atraviesan las empresas riojanas, en un contexto de caída de la actividad y serias dificultades para mantener el funcionamiento.
Embargos y falta de financiamiento
Serrano describió el contexto económico adverso en el que intenta sostenerse el sector. Mencionó los embargos constantes de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y la ausencia de herramientas financieras suficientes para afrontar las dificultades.
“La industria viene sosteniéndose en un arco muy complejo, con embargos de ARCA constantes, sin herramientas financieras”, expresó el dirigente al graficar las condiciones que atraviesan las empresas de la provincia.
El empleo, el punto más delicado
La pérdida de fuentes laborales fue uno de los ejes centrales de su análisis. Según su estimación, en un período de tres años la industria habría perdido cerca de 3.000 empleos.
Serrano explicó que esa reducción no se produce de golpe, sino mediante un goteo constante que golpea tanto a las empresas como a los trabajadores del sector. Para el titular de UNIR, la situación refleja las dificultades del entramado industrial para sostener los niveles de actividad y empleo en medio de la contracción económica.
Textil y agroindustria, los más golpeados
El dirigente puso el foco en dos actividades que, según indicó, registran fuertes caídas: el sector textil y el agroindustrial.
En ese marco, rescató el peso de la actividad vitivinícola para la economía local. Señaló que La Rioja ocupa el tercer lugar entre las provincias productoras de vino, una posición que da cuenta de la relevancia de esta actividad dentro de la estructura productiva provincial.
Aun así, las dificultades generales de la industria generan preocupación por la continuidad de las empresas, la preservación de los puestos de trabajo y las posibilidades de recuperación.
El contexto nacional
Las declaraciones del presidente de UNIR se conocen en un momento de retroceso de la actividad industrial en todo el país. De acuerdo con los datos mencionados en su planteo, la industria registró una caída interanual del 3,4% en septiembre y un retroceso del 2,8% en el acumulado de los primeros nueve meses de 2025.
El panorama vuelve a poner sobre la mesa las condiciones de financiamiento, la presión fiscal y las herramientas necesarias para sostener la producción y el empleo industrial en La Rioja.