La industria santafesina no levanta cabeza y el sector ya habla de pérdidas laborales
La actividad fabril no reacciona y el empleo ya siente el golpe. ¿Qué sectores son los más afectados y qué reclaman los industriales al Gobierno? Los detalles de un semestre crítico.
La actividad fabril no encuentra piso en Santa Fe. La provincia replica la tendencia nacional que volvió a caer en junio, y desde la Unión Industrial local advierten que el empleo ya está sintiendo el golpe. La demanda interna no reacciona y el poder adquisitivo sigue en caída.
Un semestre para el olvido
El informe de la Unión Industrial Argentina (UIA) confirmó que la producción nacional retrocedió 1,8% interanual en junio, con una variación mensual desestacionalizada de -0,2%. En el primer semestre, el balance es de bajo nivel productivo, con algunas mejoras puntuales que no alcanzan para torcer la tendencia.
Viviana Taborda, presidenta de la Unión Industrial de Santa Fe, aseguró que el escenario provincial es un espejo del nacional: “Se replica exactamente lo mismo”. Según la dirigente, hay sectores que están “bastante más golpeados”, como la industria textil, la fundición y los bienes de capital, que todavía no logran remontar.
¿Qué rubros resisten?
Dentro del mapa metalúrgico, Taborda marcó que carrocerías y remolques muestran “un poco de positivo”, aunque aclaró que no son números que puedan inclinar la balanza. Mientras tanto, los datos nacionales reflejan caídas fuertes en metalmecánica (-5,7% interanual) y el sector automotor (-18,3% contra junio de 2025).
La titular industrial describió la situación como un “fuerte receso” que impide estabilizarse y proyectar: “Todavía no estamos pudiendo salir a flote”. Las mejoras en rubros como bebidas, faena vacuna o patentamientos de maquinaria no modifican el panorama general.
El empleo, en la cuerda floja
La preocupación central es el impacto laboral. Taborda afirmó que se están viendo pérdidas de puestos de trabajo y remarcó que la industria genera “empleo genuino y de calidad”. La caída del consumo y la pérdida de poder adquisitivo retroalimentan el problema, afectando a toda la cadena productiva.
Los números nacionales son elocuentes: en los primeros cinco meses de 2026, la actividad industrial quedó 3,1% por debajo del mismo período de 2025 y 10% por debajo de 2022, según la UIA.
Reinventarse o caer
A pesar del contexto, Taborda sostiene que el industrial “siempre es optimista” y que las pymes están acostumbradas a sortear crisis. Pero el reclamo al Estado es contundente: “Tiene que ponernos en agenda”. Para la dirigente, el desarrollo industrial es clave para sacar el país adelante.
“Tenemos que trabajar en reinventarnos y ver la industria desde otro lugar”, concluyó.