La industria se derrumba y las pymes van al Gobierno con un pedido urgente: qué piden
¿Qué tiene que pasar para que una pyme no baje la persiana? La UIA llevó al Gobierno un plan con embargos, tarifas y crédito, pero hay un número que explica por qué el tiempo se agota.
La producción industrial cayó 5% en julio y ya son doce de dieciséis sectores en rojo. Con ese panorama, la UIA, la principal cámara fabril del país, llevó al Gobierno un paquete de medidas urgentes para evitar que las pymes se sigan apagando.
El documento, presentado ante la Subsecretaría PyME, abarca tres frentes: reformas impositivas, esquemas de pago de energía y una baja en el costo financiero. La entidad advierte que sin alivio inmediato el riesgo de cierres masivos deja de ser una hipótesis.
Presión fiscal récord y pedido de freno a los embargos
La caída del consumo golpeó de lleno a la industria. Rubros clave como maquinaria y equipo (-26,7% interanual) y indumentaria (-15,9%) muestran contracciones que ponen en jaque la sostenibilidad del empleo.
Con una presión fiscal formal que alcanza el 56% —un récord a nivel mundial que resta competitividad frente a los importados—, los empresarios elevaron una propuesta concreta de alivio tributario. Entre los puntos centrales del documento se destacan:
- Freno a las ejecuciones: suspensión de embargos por 180 días.
- Facilidades de pago: migración entre planes de financiación y reducción directa en la tasa de interés de los planes otorgados por la ARCA.
- Plazos estacionales: diferimiento de los vencimientos de IVA por 180 días para sectores con fuerte estacionalidad.
- Regionalización: anualización de cargas sociales y postergación del pago de contribuciones patronales para las economías regionales.
- Liquidez: agilización en la devolución de los saldos a favor acumulados por impuestos nacionales.
Tarifas de energía: cuotas y prorrateo para evitar el colapso
Otro frente que ahoga a las pymes es el salto de los costos tarifarios. Las grandes industrias categorizadas como GUDI (Grandes Usuarios de la Distribuidora) sufrieron incrementos del 90% al 100% en sus facturas básicas: el costo energético se duplicó y hasta se triplicó en apenas sesenta días.
Tomando como referencia las iniciativas provinciales de Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, el sector pidió al Estado nacional un sistema de cuotas para pagar la electricidad y el prorrateo de los vencimientos. El objetivo es amortiguar el impacto tarifario en los meses de mayor demanda productiva y garantizar que las plantas sigan operando.
Financiamiento: el crédito que no llega
El acceso al crédito se volvió una barrera casi infranqueable en plena recesión. En la Argentina, el crédito bancario apenas representa el 12% del PBI, muy lejos del promedio regional, que ronda el 60%. A eso se suma que los encajes bancarios se ubican en torno al 45%, lo que limita la capacidad prestable del sistema financiero frente a vecinos como Brasil (21%) o Chile (9%).
Para que las pymes puedan refinanciar deudas y conseguir capital de trabajo, las empresas exigen:
- Eliminar impuestos a la refinanciación: quitar de forma total las cargas tributarias sobre la reestructuración de pasivos.
- Bajar el costo financiero total: suprimir la superposición de impuestos —IVA nacional, Ingresos Brutos, sellos provinciales y tasas municipales— que hoy eleva en más de 18% el costo de los préstamos. Una tasa nominal del 35% termina convertida en un Costo Financiero Total (CFT) del 41,4%, lo que agrava la morosidad empresarial.