La industria textil argentina perdió un 30% y ya no hay vuelta atrás: cómo hace Formosa para no cerrar
Mientras las empresas textiles cierran y los despidos se multiplican en todo el país, en Formosa hay 52 cooperativas que siguen cosiendo. El funcionario que maneja el programa provincial explicó por qué el derrumbe no llegó a la provincia.
El desplome de la industria textil nacional ya tiene número: la capacidad operativa cayó un 30% y los despidos se multiplican. En ese contexto, Formosa aparece como una excepción que el propio sector reconoce.
Néstor Sosa, director ejecutivo del Programa Provincial Fontex, describió el impacto de las medidas económicas del gobierno de Javier Milei sobre el sector. La apertura de importaciones, señaló, instaló una competencia desigual con productos de menor costo que golpeó de lleno el consumo interno.
“Debido a la apertura de importaciones que compiten con menor costo, a nivel nacional se ha reducido la capacidad operativa de la industria textil a un 30 %”, lamentó el funcionario en diálogo con la Agencia de Noticias Formosa (AGENFOR).
El panorama se agrava porque, según advirtió, “cerraron muchas empresas y, por ende, hubo incontables despidos”. La pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores terminó de derrumbar la demanda interna, en un círculo que combina menos producción, menos empleo y menos consumo.
El contraste que marca la diferencia
Frente a ese escenario, Sosa valoró que la realidad formoseña es “totalmente opuesta”. Según explicó, “el Gobierno provincial siempre está atento a todos esos movimientos y continúa apoyando al trabajo y producción local”.
“El apoyo a la empresa textil Fontex se sigue manteniendo –subrayó–. Lleva mucho esfuerzo, pero no es impedimento para garantizar y priorizar que continúe activa la producción del sector y, con ello, los cientos de puestos de trabajos”.
Cooperativas y guardapolvos: el motor que no se detiene
El funcionario recordó que “hay 52 cooperativas activas en 17 localidades de todo el territorio formoseño y todas trabajan en la confección de guardapolvos”. Esa red productiva sostiene el empleo en el interior de la provincia y abastece al sistema educativo.
“Se está entregando el 60% de la producción de guardapolvos previstos para el 2027, que son más de 60 mil indumentarias destinadas a jardineritos del Nivel Inicial y sus docentes”, informó Sosa.
El restante 40% se entregará entre noviembre y fines de diciembre, según precisó, cumpliendo así con lo pactado para el ciclo lectivo entrante. La distribución anticipada de la producción permite a las cooperativas sostener el ritmo de trabajo pese a la caída general del sector.
