La industria textil catamarqueña opera al 50% y los salarios no alcanzan: el drama que pocos cuentan
Las fábricas textiles de Catamarca operan a menos de la mitad de su capacidad y los salarios son calificados como “de hambre”. ¿Qué medidas se están tomando para frenar la crisis?
La industria textil de Catamarca atraviesa uno de sus momentos más críticos de los últimos años. Las fábricas producen a menos de la mitad de su capacidad, los salarios se deterioran y el empleo peligra. El sector enfrenta una crisis que ya deja trabajadores en la calle.
En diálogo con Radio El Esquiú 95.3, el secretario general del gremio textil, Jorge González, describió un panorama desalentador y aseguró que la situación afecta tanto a trabajadores como a empresarios.
“Realmente se está tornando desesperante”, afirmó. Según explicó, “no hay ningún camino que lleve a frenar esta situación de cierres de fábrica, de pérdida de puestos de trabajo”.
¿Cuál es el nivel de producción actual?
El dirigente sostuvo que la mayoría de las plantas continúa operando, pero con una producción muy reducida. “La maquinaria está prácticamente totalmente disponible para trabajarla. Un 80, un 90, un 95% está trabajando a menos del 50%”, aseguró.
Y agregó: “Están produciendo lo mínimo. ¿Por qué? Porque no venden absolutamente nada”.
Salarios que no alcanzan
González también expuso la difícil situación salarial de los trabajadores textiles. “El salario que tenemos los textiles en este momento es totalmente de hambre”, manifestó.
En ese sentido, precisó que “un operario textil en la provincia de Catamarca está ganando entre 800.000 y 900.000 pesos cada 30 días”.
El impacto de los importados
El sindicalista vinculó la crisis a la caída del consumo y al ingreso de productos importados. “Entra de China, de Taiwán, de Vietnam, de la India, de Estados Unidos, de México, de Brasil”, enumeró.
La competencia desleal y la falta de ventas locales profundizan el problema en las fábricas de la provincia.
Despidos en Recreo
Respecto de la situación local, confirmó que una planta de Recreo ya sufrió consecuencias directas. “Hay más de diez trabajadores que han quedado afuera por falta de producción y por falta de venta”, señaló sobre la firma ABRI.
Endeudamiento familiar
Además, advirtió sobre el creciente endeudamiento de las familias trabajadoras. “El trabajador está totalmente endeudado, como decían los viejos de antes, endeudado hasta los ojos”, expresó.
La crisis golpea no solo el bolsillo, sino también la estabilidad emocional de los hogares catamarqueños.
El rol del Gobierno provincial
Pese al panorama adverso, González destacó el acompañamiento del Gobierno provincial para sostener la actividad. “Si acá el Gobernador no tuviera la bondad de ayudar de la forma que está ayudando, ya hubiéramos tenido muchas más fábricas cerradas y un montón de trabajadores en la calle”, afirmó.
La ayuda estatal resulta clave para evitar un colapso mayor en el sector textil de Catamarca.