La industria tucumana en alerta: los números que preocupan tras el cruce con el Gobierno
La producción industrial se desploma y las ventas tocan piso histórico. ¿Cómo afecta esto a las pymes tucumanas y por qué los industriales piden diálogo urgente? Los detalles del informe que muestra la otra cara de la economía.
El termómetro industrial marca rojo. Un informe de la Unión Industrial Argentina revela una fuerte caída en la producción y las ventas, con las pymes como las más golpeadas. Los datos llegan en medio de una tensión pública entre el sector y el Gobierno nacional, poniendo en evidencia la profundidad del enfriamiento económico.
El Monitor de Desempeño Industrial de la UIA se desplomó a 36,5 puntos en enero, lo que representa una caída de 7,5 puntos respecto de octubre y de 5,6 puntos en comparación interanual. Este índice anticipa la actividad del sector y su desplome no es una buena señal.
¿Qué dicen los industriales sobre la producción?
La percepción de los empresarios es pesimista. El 53% de los encuestados declaró que el nivel de producción empeoró, mientras que solo un 13% observó mejoras. Esta visión negativa se intensificó respecto de mediciones anteriores, aumentando en 10 puntos los que ven un deterioro comparado con enero del año pasado.
Las ventas tampoco escapan a la tendencia. Más de la mitad de las empresas (54,7%) reportó caídas en sus ventas al mercado interno, marcando uno de los valores más altos de la serie histórica. Solo un 13,3% logró incrementos.
El impacto en el empleo y las finanzas de las empresas
La desaceleración ya se traslada a la planta laboral. El 22,2% de las firmas admitió haber reducido su personal. De estas, la mitad aplicó despidos o recortes directos, el 41,4% redujo turnos y un 22,9% optó por suspensiones. Para lo que resta del año, el 26% de las empresas prevé seguir reduciendo su plantilla.
La situación financiera es crítica para muchas. Casi la mitad (45,6%) enfrenta problemas para cumplir con sus obligaciones, como salarios, pagos a proveedores, servicios e impuestos. Los mayores cuellos de botella se dan justamente con los impuestos y los proveedores, generando un estrés generalizado en la cadena de pagos.
Un dato alarmante: el 5,4% de las empresas consultadas presenta atrasos en todos los tipos de pagos mencionados. Estas demoras se traducen en mayores costos financieros y un incremento del endeudamiento a corto plazo para poder operar.
¿Cuál es la mayor preocupación ahora?
El panorama de preocupaciones cambió. La caída de la demanda interna se erige como el problema número uno para el 46,1% de los industriales, desplazando a los costos al segundo puesto. Además, crece la inquietud por la competencia externa.
Casi el 20% de los empresarios señaló las dificultades para competir con productos importados como un obstáculo significativo, reflejando una alarma concreta en el sector.
Expectativas a la baja y un llamado al diálogo
El optimismo se desvanece rápidamente. Se redujo notablemente la proporción de empresas que espera mejoras: solo el 47,8% prevé una mejor situación económica propia (frente al 60,4% anterior), el 41% cree que mejorará su sector y el 51% confía en una mejora del contexto nacional.
Estos números llegan luego de que la UIA, conducida por Martín Rappallini, respondiera a las acusaciones públicas del presidente Javier Milei contra Paolo Rocca, presidente del Grupo Techint. La central industrial salió a reclamar respeto y diálogo con el sector privado, en un clima donde los fríos datos parecen hablar más fuerte que las declaraciones.