La inflación porteña no frena: 2,9% en julio y un acumulado que complica a Milei
El IPC porteño rompió la tendencia a la baja: 2,9% en julio y acumulado de 19,4% en el año. ¿Qué significa para el bolsillo y para el plan antiinflacionario del Gobierno?
El Índice de Precios de la Ciudad de Buenos Aires volvió a encender las alarmas: en julio marcó un 2,9%, más de un punto por encima del registro de junio. El dato, difundido este viernes, pone en jaque el discurso oficial sobre la desaceleración de los precios y enciende las luces de alerta en la Casa Rosada.
Con este nuevo incremento, el costo de vida en la capital acumula en lo que va del año una suba de 19,4%. La comparación interanual trepa al 33,2%, números que complican el escenario económico que el Gobierno intenta instalar.
¿Qué significa este número para el bolsillo?
El 2,9% de julio no es un dato aislado: supera por más de un punto la medición de junio, lo que marca una aceleración en el ritmo de aumento. En la práctica, esto se traduce en que los salarios pierden poder adquisitivo y que la canasta básica sigue escalando.
El informe oficial de la Dirección de Estadísticas porteña detalla que la variación mensual fue impulsada principalmente por los rubros de alimentos, vivienda y transporte, que concentraron los mayores incrementos.
Un golpe al relato oficial
El dato llega en un momento delicado para el presidente Javier Milei, quien viene sosteniendo que la inflación está en franco descenso. Sin embargo, las cifras de la Ciudad de Buenos Aires, que suelen anticipar la tendencia nacional, muestran una realidad distinta.
Especialistas consultados advierten que la dinámica de los precios sigue siendo resistente y que el objetivo de bajar la inflación a un dígito mensual parece cada vez más lejano. La noticia ya generó reacciones en el arco político y en los mercados, que miran con atención los próximos índices.
La publicación del IPC nacional correspondiente a julio, que se espera para las próximas semanas, será clave para confirmar si la tendencia alcista se replica en todo el país. Mientras tanto, los bolsillos de los argentinos siguen sintiendo el impacto.