La insólita estrategia de una carnicería de Posadas para vender carne en plena crisis: combos y ventas por gramos
La crisis empuja a los posadeños a comprar carne por gramos y en combos. ¿Cómo hace una carnicería para sobrevivir? La cruda realidad detrás del mostrador.
En pleno centro de Posadas, el mostrador de una carnicería familiar se convirtió en el espejo más fiel de la crisis económica.
La caída del poder adquisitivo obligó a los comerciantes a reinventarse para no bajar las persianas.
¿Qué está pasando con el consumo de carne?
Emiliano Olivera, dueño de una carnicería sobre la calle Rivadavia, describe un panorama desolador: las familias ya no compran como antes. "Ha reducido bastante el consumo por el tema del poder adquisitivo de la gente que ya no tiene la disponibilidad como un tiempo atrás para abastecerse con todo para todo el mes", afirmó en diálogo con LT 17.
La pérdida del poder adquisitivo modificó por completo los hábitos de compra. Ahora, el pollo y el cerdo ganaron terreno frente a los cortes vacunos, que quedaron fuera del alcance de muchos bolsillos.
La estrategia de los combos
Para sostener las ventas, Olivera implementó combos que combinan distintos tipos de carnes. El más elegido es el de 100.000 pesos, que incluye 12 kilos entre cerdo, novillo y pollo. "Algunos hacen rendir el mes entero", asegura.
Con esta modalidad, el cliente paga un promedio mucho menor por kilo, una alternativa que se volvió indispensable en un contexto donde el dinero no alcanza.
"Después del 20, todo por gramos"
La dinámica de compra cambia drásticamente a lo largo del mes. "Del 1 al 15, los primeros días del mes, todos estamos contentos. Pero llega el 15, el 20, el 25 y es muy triste la realidad", confesó el carnicero.
La falta de circulante se nota en pedidos cada vez más reducidos. "Cuando llega la fecha 20 del mes, siendo sincero, es por gramos, todo por gramos. Ya no es de kilo ni nada, entonces es muy evidente que la gente no llega", agregó.
Un rubro al límite
Olivera, que trabaja en el rubro desde los siete años y se independizó en 2009, compara esta crisis con otras que atravesó su familia. A su criterio, la parálisis del consumo afecta a todos los comercios de la zona céntrica.
"Hoy con que se venda y uno pueda pagar el alquiler y la luz y tener al día y que te sobre una mínima, estamos refelices", admitió. Y resumió: "Hoy la realidad es que no hay plata en la calle. Cuando no hay circulante, estamos todos en esa situación de que lo que podemos vender, vendemos".