La intendenta dejó su auto en el Concejo y la oposición avanzó con el proyecto de vehículos oficiales
La intendenta López dejó su auto en el Concejo en señal de protesta, pero el proyecto para regular los vehículos oficiales sigue su curso. ¿Qué medidas incluye y cómo reaccionaron los ediles?
La tensión en Catriló subió de tono: la intendenta Graciela López estacionó el Citroën C4 municipal frente al edificio de los concejales como respuesta a un proyecto que busca regular el uso de los rodados oficiales. Lejos de frenar la iniciativa, el oficialismo no puso objeciones y la propuesta ya tomó estado parlamentario.
El conflicto se desató después de que LA ARENA publicara una nota sobre el proyecto presentado por los bloques Frejupa y Juntos por el Cambio. La reacción de la jefa comunal no se hizo esperar: a través de sus redes sociales, lanzó una pregunta que dejó entrever su malestar: “¿Cuál es el problema, el auto municipal?”. Y en tono irónico, agregó: “Bueno, concejales, quédense tranquilos, que a partir de mañana les dejo el auto en el búnker... perdón, en el Concejo. Así pueden usarlo para hacer campaña”.
La promesa se cumplió al pie de la letra. El lunes feriado, la intendenta dejó el vehículo estacionado frente al histórico edificio de la avenida Alem, donde funciona la oficina de Anses y también tienen su espacio los ediles. Hasta este miércoles, el rodado seguía allí, aunque los concejales no recibieron ni una nota ni las llaves.
¿Qué dice el proyecto que molestó a la intendenta?
La iniciativa, que ya fue girada a comisión, propone un régimen específico para el uso, control y registro de los vehículos municipales. Entre sus puntos centrales, establece que los rodados deberán destinarse exclusivamente a funciones oficiales y prohíbe su uso para fines particulares, comerciales, recreativos o partidarios.
Además, plantea que fuera del horario administrativo los vehículos permanezcan en el predio municipal, con excepciones para servicios de emergencia, Defensa Civil, obras en curso y el vehículo asignado al intendente. En este último caso, la disponibilidad no requerirá autorización previa, pero deberá estar vinculada a actividades oficiales.
Registro obligatorio y geolocalización
Otro de los ejes es la creación de un Registro de Uso de Vehículos Oficiales, donde cada salida deberá quedar asentada con datos como conductor, kilometraje, destino y combustible cargado. También se prevé que las unidades lleven una identificación exterior y que el Ejecutivo realice controles periódicos de consumo y mantenimiento.
El proyecto habilita, a futuro, la implementación de un sistema de seguimiento satelital en tiempo real, sujeto a disponibilidad presupuestaria. Los conductores deberán contar con licencia y respetar las normas de tránsito, y ante cualquier incidente, deberán informarlo y registrarlo.
El incumplimiento de estas disposiciones podría derivar en actuaciones administrativas y responsabilidades civiles o penales. La ordenanza, si se aprueba, deberá reglamentarse dentro de los 60 días posteriores a su promulgación.