La interna opositora se calienta: el gesto que todos esperan de Cristina y la presión sobre Kicillof
La oposición peronista navega en la incertidumbre: ¿Podrá Kicillof consolidarse como candidato presidencial? ¿Qué papel jugará Cristina Kirchner en un armado que todos saben indispensable? Mientras las conversaciones secretas avanzan, una sola idea los une: sin unidad, el triunfo de Milei es casi un hecho.
La falta de un candidato claro para enfrentar a Javier Milei en las próximas elecciones genera una creciente ansiedad en el peronismo. Dirigentes de todo el arco opositor admiten que, sin una unidad sólida, el triunfo libertario parece casi inevitable. Mientras tanto, las conversaciones cruzadas intentan tejer una coalición amplia, donde el rol de Cristina Kirchner y la velocidad de Axel Kicillof son los temas que más debate generan.
Un dirigente peronista con larga trayectoria resumió la situación con una frase contundente: “Cuando no hay candidatos, hay bandas. Y eso es lo que está pasando”. Este diagnóstico refleja el momento de incertidumbre que atraviesa la oposición, especialmente dentro del espacio justicialista, que busca desesperadamente un armado electoral competitivo para el año próximo.
¿Axel Kicillof es la carta presidencial?
El principal escollo identificado por varios sectores es que muchos dirigentes del interior no reconocen en el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, a su candidato presidencial. La crítica central apunta a la demora de Kicillof en salir a posicionarse a nivel nacional y en construir una narrativa de futuro desvinculada del pasado kirchnerista.
“Si no arranca ahora y no habla de futuro, va a ser muy difícil que pueda instalarse”, analizó un intendente bonaerense de su propio espacio, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF). La presión interna crece, y algunos jefes comunales ya empiezan a mostrar resignación, enfocándose en sus distritos mientras esperan una señal clara desde La Plata.
Desde el entorno del Gobernador se cree que él tiene un gran potencial para crecer en el centro del país, donde el kirchnerismo es más resistido. La clave, argumentan, está en sumar a la agenda los intereses postergados del interior y convertirlos en propuestas concretas.
El dilema de Cristina Kirchner
Más allá de Kicillof, la gran discusión es qué lugar ocupará Cristina Kirchner en el armado opositor. La idea de una propuesta electoral sin el kirchnerismo parece haber quedado “sepultada en el pasado”. La consigna que gana fuerza es “es con ellos adentro”, aunque se debate intensamente cuál debe ser el rol de la ex presidenta.
Comienza a crecer la expectativa de que CFK mantenga un perfil bajo para no “obturar” la formación de una coalición amplia. “Su tiempo en la primera plana pasó, pero la primera que lo tiene que admitir es ella”, sostuvo un dirigente opositor. Sus limitaciones judiciales, que incluyen restricciones para recibir visitas, han creado una barrera difícil de sortear para mantener su centralidad política.
Un encuentro de alto impacto fue su reciente reunión con Miguel Pichetto, un hecho considerado un hito en el proceso de articulación. Este acercamiento se da en un contexto de múltiples conversaciones entre figuras como Sergio Massa, Guillermo Michel, Victoria Tolosa Paz y Nicolás Massot, entre otros.
La apuesta por una gran coalición y el rol de las PASO
La visión que gana terreno es la de construir una coalición amplia que integre desde el kirchnerismo hasta el radicalismo opositor y el peronismo federal. La vocación común es armar un gran frente para competir con Milei en un mano a mano polarizado, sin terceras vías.
Una opción que se maneja con fuerza es la de realizar una gran PASO opositora donde se resuelvan las diferencias con los votos. “En un escenario tan polarizado… hay que ganarle a CFK, pero en una PASO, para después llegar a un mano a mano con el Gobierno”, proyectó un legislador peronista. Por esto, la primera gran batalla legislativa será evitar que el Gobierno oficialista elimine las elecciones primarias.
El diputado radical Pablo Juliano, del bloque Provincias Unidas, mostró el pragmatismo necesario: “La construcción es con todos. A los que les agarre urticaria por la procedencia partidaria, les digo que Milei decía que Patricia Bullrich era una tira bombas, asesina de bebés. Y ahora es la dueña del bloque de senadores del oficialismo”.
La ampliación de la coalición incluso contempla a gobernadores peronistas hoy cercanos a Milei, como el tucumano Osvaldo Jaldo y el catamarqueño Raúl Jalil. “Ellos tienen entre 30 y 40 puntos en sus provincias y todos son del peronismo”, advirtió una fuente legislativa, resumiendo la consigna interna: “No sobra nadie. Hay que ampliar”.
Se espera que el proceso de construcción electoral se acelere después del Mundial de fútbol de mitad de año, un evento que marcará el inicio de la etapa decisiva para definir el futuro de la oposición nacional.