La interna que Bullrich ganó en el Senado y que incomoda a la Rosada
La ley de Discapacidad quedó a un paso de convertirse en norma y hay un detalle del trámite que define qué pasa con las prestaciones y las deudas del sistema: la jugada de Bullrich para que el texto no vuelva atrás y el respaldo opositor que consiguió.
La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado se plantó frente a la Casa Rosada y salió victoriosa: Patricia Bullrich consiguió dictamen de mayoría para la nueva ley de Discapacidad sin ceder ni una coma del texto que ya había aprobado Diputados, y lo hizo con un respaldo opositor que dejó al descubierto las diferencias dentro del oficialismo.
La jugada quedó cerrada esta semana y encamina el tratamiento del proyecto para la sesión del 19 de noviembre. Mientras un sector del Gobierno de Javier Milei empujaba modificaciones hasta último momento, la senadora eligió otro camino: cuidar los acuerdos parlamentarios que había tejido con los bloques dialoguistas.
Quiénes firmaron y quién se bajó
El dictamen de mayoría reunió las rúbricas de La Libertad Avanza, el Justicialismo, la Unión Cívica Radical, el PRO, Convicción Federal y Moveré por Santa Cruz. La única que no acompañó fue Alejandra Vigo, de Provincias Unidas, que se apartó por diferencias con el contenido del texto.
Mantener el proyecto tal como llegó desde Diputados no fue un capricho. Si el Senado le metía mano, la iniciativa debía volver a la Cámara de origen para una nueva revisión, un trámite que podía demorar la sanción en pleno cierre del período de sesiones ordinarias, fijado para el 30 de noviembre.
“Patricia (Bullrich) nunca miró cuáles eran los cambios propuestos. Si lo hacía, este proyecto y los próximos a tratar serían imposibles de construir mayorías”, confió a TN un colaborador de la senadora.
Qué dice la ley que se viene
Durante el plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Población y Desarrollo Humano, que presiden Agustín Monteverde y Alicia Kirchner, Bullrich subrayó el consenso alcanzado entre espacios políticos muy distintos.
“Este proyecto busca dar una respuesta a las personas con discapacidad, generar previsibilidad en el tema y así se ha generado un encuentro en torno a este proyecto de ley, después de muchos desencuentros”, afirmó.
La propuesta establece un esquema permanente de financiamiento para las prestaciones, incorpora mecanismos de control y fija un cronograma para regularizar las deudas con los prestadores del sistema. También prevé auditorías y herramientas para que los beneficiarios puedan presentar descargos ante eventuales suspensiones, además de instrumentos para intervenir frente a posibles fraudes.
“El sistema debe contar con auditorías y controles transparentes para garantizar que las prestaciones lleguen a quienes las necesitan y evitar irregularidades”, remarcó la senadora, que puso el foco en la responsabilidad del Consejo Federal de Discapacidad, las provincias y los municipios en el seguimiento.
El otro frente: jueces y prensa
En paralelo a la pulseada por la ley, Bullrich participó este jueves de un encuentro con el Colegio de Abogados en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, donde defendió la independencia judicial, la libertad de expresión y los controles sobre el poder político.
“El pacto de nuestra Constitución nos obliga a todos, y más que a nadie, a quien detenta el poder”, sostuvo. Y agregó: “Sin jueces independientes, la división de poderes es un concepto vacío”.
Sobre el rol de la prensa fue igual de directa: “Defender la libertad es defender fundamentalmente a quienes nos cuestionan”. También planteó que los gobernantes deben aceptar preguntas y cuestionamientos, y remató: “Una sociedad que discute en libertad se equivoca mucho menos y corrige antes”.
La legisladora pidió además fortalecer la transparencia en el Consejo de la Magistratura con mecanismos de selección basados en el mérito y reglas claras, y reclamó avanzar con los pliegos judiciales pendientes en el Senado. “El que gobierna y acepta que lo controlen, sale más fuerte”, cerró.
Aunque no apuntó esas frases explícitamente contra Milei, el mensaje llegó en una semana atravesada por las diferencias con la Casa Rosada. El episodio dejó a la vista un dato de la política de estos días: para que La Libertad Avanza avance con sus proyectos en el Congreso, los acuerdos con otros bloques pesan tanto como las definiciones internas.