La interna que sacude a los colectiveros: cuatro listas y una seccional que quedó en el olvido
Cuatro listas, una seccional que lleva años sin obra social y un reclamo que les pega directo a los colectiveros de Santiago: la interna de la UTA ya tiene fecha, pero lo que se juegan los trabajadores va mucho más allá de un cargo gremial.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) definirá sus nuevas autoridades el 7 y 8 de octubre, en una elección que en Santiago del Estero tiene un condimento especial: cuatro listas competirán por la conducción de la seccional local y por un lugar en la interna nacional. Eduardo Palma y Ángel Villalba, referentes de la Lista Marrón, pasaron por Radio Panorama y dejaron en claro que su pelea no es solo por cargos: hablan de salarios, de una obra social ausente y de una sede que, dicen, hace años que no funciona como debería.
Palma explicó que la lista que gane en cada provincia quedará al frente de su seccional, algo que, según afirmó, no se respetó en los comicios anteriores. En ese marco, la Lista Marrón se presenta como una alternativa de recambio frente a una conducción nacional que, a su juicio, ya dio muestras de agotamiento.
El reclamo que une a los trabajadores: el bolsillo
Uno de los ejes más duros de la charla fue la situación salarial. Palma cuestionó el rumbo de la conducción nacional y sostuvo que el gremio “ha perdido mucho poder adquisitivo”.
“Todas las paritarias se sacan muy a la baja. Tenemos un representante nacional de muchos años en la UTA y hoy necesitamos un cambio de verdad, para obtener una paritaria como corresponde”, disparó.
El dirigente también se refirió a las consecuencias concretas de esa pérdida: compañeros que se van. “Hay compañeros de Santiago que se han ido a trabajar al sur porque la remuneración es mucho mejor que en Santiago con otros tipos de convenios”, contó. Y remarcó que el problema no es solo local: “Hoy en día con un solo trabajo no alcanza”.
Uber, colectivos y una competencia que avanza
Palma no esquivó el avance de las aplicaciones de transporte. Reconoció que Uber y similares les comen terreno, pero corrió el foco hacia las fallas del servicio de colectivos. “El pasajero no espera el colectivo sabiendo que va a esperar 40 minutos, toca un botón y pide una moto o un auto que va a la puerta de la casa y te lleva por un costo menor al boleto”, graficó.
La seccional, abandonada y sin obra social
Ángel Villalba puso el cuerpo en el otro gran frente de la Lista Marrón: la reconstrucción de la seccional santiagueña. “Queremos reconstruir la seccional, darle vida porque está muy abandonada”, afirmó.
Pero el problema más urgente, según detalló, es la obra social. Los afiliados de UTA en Santiago del Estero llevan más de dos años sin la cobertura habitual. “Hace más de dos años que no tenemos obra social, porque todo viene desde Nación y está cortado”, manifestó.
Frente a esa situación, Villalba agradeció el apoyo de UPCN, que actualmente colabora con la atención primaria de los trabajadores. “Nos da una mano para brindar la atención primaria para nuestros compañeros, y es una forma de ayudar, porque de UTA Nacional no nos dan nada”, expresó.
Con estos planteos, la Lista Marrón buscará quedarse con la conducción de la seccional santiagueña y empujar un cambio en la cúpula nacional del sindicato. La apuesta es clara: recuperar poder de compra, revivir la estructura local y devolverle a los afiliados los servicios que hoy les faltan.