La intervención de La Libertad Avanza en Formosa: un reconocimiento de fracaso que sacude el tablero político
¿Pensaban que la ola violeta iba a durar para siempre? La intervención de La Libertad Avanza en Formosa destapó un papelón: dirigentes que huyen, balances sin presentar y una estructura que se cae a pedazos. ¿Podrán remontar antes de 2027?
La decisión de Karina Milei de intervenir formalmente La Libertad Avanza en Formosa por 18 meses sacudió el tablero político provincial. Lejos de ser una medida de fortaleza, el oficialismo nacional admitió que el sello libertario en la provincia colapsó por la falta de conducción, las peleas internas y el desprestigio acumulado.
La resolución del Comité Ejecutivo nacional llegó después de que el partido quedara acéfalo por la salida del diputado provincial Esteban López Tozzi y la diáspora del diputado nacional Gerardo González. A esto se suman balances sin presentar, asambleas que nunca se realizaron y deudas con la justicia electoral.
¿Qué implica esta intervención?
La medida habilita a un interventor, Diego Vartabedian, y a Atilio Basualdo para reorganizar el partido. Sin embargo, la jugada es vista como un intento desesperado por poner parches a una estructura que ya se derrumbó. Con las elecciones de 2027 en el horizonte, el tiempo de intervención parece insuficiente para construir una fuerza con arraigo local.
El contraste con el Partido Justicialista local es notable: el peronismo formoseño muestra una maquinaria territorial aceitada, con presencia en los barrios y una conducción que no improvisa. La denuncia de Gabriela Neme en Comodoro Py sobre un supuesto desvío de fondos terminó en un papelón para la propia denunciante, cuando se descubrió que su partido ni siquiera tenía los balances al día.
La realidad que devora los relatos
Mientras desde Buenos Aires se habla de "nueva política", en Formosa los hechos demuestran otra cosa. La dirigencia que llegó con promesas de renovación mostró una ineptitud colosal, con dirigentes que "no estuvieron a la altura" y peleas internas que dejaron al desnudo la desconexión con la provincia.
La verdadera política, esa que se hace caminando los barrios y resolviendo problemas concretos, parece ser una materia pendiente para los libertarios formoseños. La intervención, digitada a dedo desde Buenos Aires, deja en evidencia que no tienen raíces ni identidad local, y que el poder real no se construye con posteos en redes sociales ni estudios de televisión.