La inversión volvió a caer en julio y ya son siete meses de números en rojo
Cayó 8,1% en julio y acumula siete meses de retroceso. Mientras la región invierte, la Argentina lidera las caídas: qué hay detrás de la falta de respuesta al plan oficial.
La inversión volvió a caer en julio y ya son siete meses de números en rojo. El índice de Inversión Bruta Interna Mensual (IBIM) que elabora Orlando J. Ferreres & Asociados registró una baja interanual del 8,1% en julio, y acumuló en los primeros siete meses del año una contracción del 7,8%. La cifra pone en jaque una de las apuestas centrales del gobierno de Javier Milei: que el capital privado reemplazaría al Estado y se convertiría en el motor de la expansión productiva.
De acuerdo con el informe, la inversión estimada en julio fue de 7.401 millones de dólares, equivalente al 17,5% del PBI en volumen desestacionalizado. En la comparación mensual, la caída fue del 3,5% respecto de junio. El dato confirma que el deterioro que se viene observando desde el inicio de la administración libertaria no da señales de revertirse.
El Centro de Estudios Económicos del Banco Provincia fue más contundente: la Argentina tuvo los peores números de la región en materia de inversión durante 2024 y 2025. Mientras el promedio de los demás países creció casi un 7% en ese bienio, el país retrocedió cerca de un 4%.
Una tendencia que no se revierte
La caída de julio profundiza la tendencia negativa que se viene registrando desde que asumió el gobierno libertario. En el primer trimestre de este año la inversión había caído 7,5% interanual, y en el segundo, 8%. El acumulado enero-julio muestra una contracción del 7,8%, después de que la inversión hubiera crecido con fuerza durante buena parte de 2025.
El informe de Ferreres señala que la apertura de la economía, la reducción de impuestos y los incentivos para grandes proyectos no alcanzan para generar una ola de inversión cuando la demanda interna pierde capacidad de absorción. Una empresa que vende al mercado local tiene menos incentivos para ampliar su capacidad instalada o iniciar nuevos proyectos, aun con menores restricciones regulatorias.
Qué pasó con la maquinaria y la construcción
Dentro del informe se destaca que la inversión en maquinaria y equipos cayó 9,9% interanual en julio, mientras que la construcción retrocedió 6%. En el segmento de equipamiento, los bienes nacionales disminuyeron 4,5% y los importados se contrajeron 13,7%.
En el acumulado de los primeros siete meses, la baja en maquinaria y equipos alcanzó el 11,8%, y la construcción, el 2,7%. La inversión total desestacionalizada cayó 3,5% en julio respecto de junio; la construcción, 3,9%, y el equipo durable de producción, 3%. En el caso de los bienes importados destinados a equipamiento, la caída mensual fue del 7,2%.
La comparación regional: un desempeño anómalo
El estudio del Bapro remarca que, entre 2024 y 2025, la inversión en Argentina tuvo los peores números de la región. Mientras el promedio de los demás países creció casi un 7% en el acumulado de dos años, el país retrocedió cerca de un 4%. El avance estuvo liderado por Paraguay, seguido por Perú y Brasil. En el otro extremo, la Argentina lideró los retrocesos, seguida de México y Uruguay: solo tres de nueve países sufrieron una contracción de la inversión en ese período.
El centro de estudios señala que “la inversión es el componente de la demanda interna que más cayó entre 2023 y 2026”. La Formación Bruta de Capital Fijo cerró el primer trimestre de este año 11% por debajo del promedio de 2023, según datos del INDEC.
El crédito, otro freno
El Índice de Difusión de la Encuesta de Condiciones Crediticias (ID-ECC) del Banco Central permaneció en terreno negativo en el segundo trimestre (-2,6% para empresas) por séptimo trimestre consecutivo, y los préstamos a las empresas cayeron 1,8% respecto del trimestre anterior. La encuesta anticipa para el tercer trimestre un sesgo levemente restrictivo en los estándares crediticios para las empresas.
La utilización de la capacidad instalada de la industria promedió 57,6% en el primer semestre de 2026, casi lo mismo que en la primera mitad de 2025 (57,3%) pero 7 puntos menos que en 2021-2023 (64,5%). El documento del Bapro indica que diez de las once ramas manufactureras registran un menor uso de capacidad instalada que en ese período de referencia.
El único sostén: las importaciones del RIGI
El único dato que impide un derrumbe mayor es el aumento de las importaciones de bienes de capital, que crecieron 11% interanual después de cuatro meses consecutivos de caídas, vinculado con proyectos del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI).
Las importaciones vinculadas al RIGI alcanzaron en agosto unos 140 millones de dólares, el mayor registro desde el lanzamiento del régimen, y equivalen al 43% de todo lo importado por esos proyectos hasta julio. El incremento se concentró en energía, gas, petróleo, minería y siderurgia, con proyectos como Vaca Muerta Oleoducto Sur, Transportadora de Gas del Sur, GEAR, Sidersa y Southern Energy.
Sin embargo, el informe de Ferreres advierte que “la inversión continúa mostrando una marcada debilidad, sin señales claras de un cambio de tendencia”. Las inversiones del RIGI podrían generar “un impulso adicional”, pero sus efectos serían “paulatinos” y dependerían de los plazos de ejecución de los proyectos. La comparación regional marca que el desempeño argentino fue anómalo.