La jornada central que marcó el cierre de una semana de celebraciones en la ciudad
Una Solemne Misa marcó el punto culminante de una semana llena de rituales y celebraciones. ¿Qué otras actividades sorprendieron a los fieles durante estos días especiales?
La Catedral fue el epicentro de las celebraciones de Pascua con una Solemne Misa de Resurrección que congregó a cientos de fieles, cerrando un intenso Triduo Pascual que incluyó múltiples rituales y actividades comunitarias en distintos puntos de la ciudad.
La Plata vivió una jornada central de Pascua con celebraciones en la Catedral, donde los fieles participaron de las misas programadas a las 10, 18 y 20 horas. El punto culminante fue la Solemne Misa de Pascua de Resurrección a las 12.00, que marcó el cierre del Triduo Pascual y la celebración de la resurrección de Jesucristo.
Durante toda la Semana Santa, la Catedral ofreció múltiples celebraciones y rituales. El Domingo de Ramos incluyó la bendición de ramos y una procesión presidida por el arzobispo Gustavo Carrara.
El Jueves Santo se celebró la Misa de la Cena del Señor, seguida de adoración eucarística. El Viernes Santo tuvo lugar la visita de las siete iglesias, la Novena de la Divina Misericordia, la Celebración de la Pasión del Señor y el tradicional Vía Crucis por la paz.
El Sábado Santo incluyó La Soledad de María y la Solemne Vigilia Pascual, preparando el camino para la celebración central del domingo.
¿Qué otras actividades complementaron las celebraciones?
Además de las actividades en la Catedral, los fieles participaron en confesiones, adoraciones y rituales en distintos puntos de la ciudad. Estas actividades permitieron vivir la Semana Santa de manera comunitaria y reflexiva, creando espacios de encuentro espiritual.
Vecinos destacaron la organización y el ambiente de encuentro que caracterizó estas jornadas. La participación comunitaria fue un elemento central, con familias enteras asistiendo a los diferentes eventos programados durante toda la semana.
La combinación de ceremonias en la Catedral con actividades distribuidas por la ciudad facilitó que más personas pudieran participar según sus posibilidades y horarios, creando una experiencia religiosa accesible para diferentes grupos.