La jueza que cambió la Justicia de Corrientes se despide con una frase que nadie esperaba
Después de 32 años en la Justicia de Corrientes, la jueza Gabriela Aromí se jubila en octubre. Pero su mensaje de despedida dejó una frase que nadie esperaba sobre lo que viene para ella.
Gabriela Aromí deja la magistratura en octubre después de 32 años en el Poder Judicial, pero su mensaje final dejó claro que no piensa alejarse del todo. La jueza de Garantías N° 1 de Corrientes se prepara para jubilarse tras casi 23 años al frente del cargo, con una carrera que transformó la forma de hacer justicia en la provincia.
Su historia en tribunales arrancó como prosecretaria en la ex Cámara Criminal N° 1, junto a la jurista Rita Mill. Con el tiempo llegó a conducir un juzgado que fue pieza clave en el proceso de modernización judicial.
Reconocida como una de las principales referentes en Derecho Procesal Penal de la región, Aromí fue una de las impulsoras de la transición del sistema mixto e inquisitivo hacia un modelo acusatorio, oral y transparente. El proyecto de reforma integral comenzó a gestarse en 1999, elaborado junto a docentes de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne) y miembros del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (Inecip).
Ese cambio no quedó solo en los papeles: modificó la dinámica diaria de los tribunales con audiencias públicas, trámites más rápidos, mecanismos alternativos para resolver conflictos y una participación activa de víctimas e imputados.
Docencia y proyección regional
Su trabajo en el estrado siempre fue de la mano con la actividad académica. Como profesora titular de Derecho Procesal Penal y Litigación Penal Oral, y como instructora de la Primera Escuela Judicial, promovió la formación práctica de operadores en toda la provincia. En épocas previas a la digitalización, viajaba personalmente a localidades del interior como Santo Tomé y Paso de los Libres para capacitar a colegas.
Ese vínculo entre universidad y magistratura dio frutos concretos: la elaboración del Código Procesal Penal modelo para el Nordeste Argentino (NEA) y la creación de clubes de litigación oral integrados por estudiantes y jóvenes profesionales de la región.
Pionera en justicia restaurativa
Desde su función judicial, Aromí fue una impulsora precoz de la oralidad en audiencias de suspensión del juicio a prueba, la mediación penal y la justicia restaurativa. También promovió redes interinstitucionales para brindar apoyo a víctimas de violencia de género.
Su visión de la labor judicial parte de concebir el trabajo como un servicio público, donde la empatía, las explicaciones claras y el trato humano son esenciales para mejorar la calidad institucional.
En el plano personal, enfrentó la partida de su hijo Maxi durante la fase previa a las capacitaciones del nuevo código procesal. Esa experiencia la canalizó en un canal de contención social a través del grupo Renacer y en una especial sensibilidad hacia los derechos de las personas con discapacidad.
Pese a apartarse de la magistratura, la jurista dejó en claro que su vocación sigue intacta: «Renuncio al cargo de jueza, pero no a los sueños de seguir contribuyendo al servicio de justicia». Aseguró que volcará su experiencia en la capacitación continua de los futuros actores de la ley.