La jugada de 100 metros de Julián Álvarez que selló una goleada histórica en la Champions
Una atajada increíble en un área, un pase de lujo en la otra y una carrera descomunal en el medio. Así fue el gol de Julián Álvarez que tiene a todos hablando y que dejó al Tottenham al borde del abismo en la Champions.
Julián Álvarez convirtió dos goles en la contundente victoria del Atlético de Madrid sobre el Tottenham por los octavos de final de la Champions League. Sin embargo, fue su segundo tanto el que dejó una imagen imborrable: una carrera desenfrenada de punta a punta del campo que comenzó con una atajada milagrosa de su propio arquero. El resultado final fue un 4-1 que deja al equipo inglés al borde de la eliminación.
El partido en el Metropolitano se definió en los primeros compases. A los 15 minutos, el marcador ya reflejaba un abrumador 3-0 a favor del Atlético, una ventaja que forzó un cambio inédito y temprano del arquero visitante.
Antes del descanso, los Spurs lograron descontar para llegar con algo de esperanza al segundo tiempo. Con el 4-1 en contra, el Tottenham salió decidido a buscar el gol que reabriera la serie.
La secuencia perfecta: de Oblak a la red
En una de esas incursiones, el delantero Richarlison encontró un cabezazo claro a centímetros del palo. La pelota parecía destinada a entrar, pero Jan Oblak reaccionó con reflejos felinos para realizar una atajada espectacular.
El rechazo cayó en los pies de Matteo Ruggeri, quien rápidamente buscó despejar el peligro. Fue entonces cuando Antoine Griezmann, con una visión de juego exquisita, controló y con un único toque magistral filtró el balón hacia el espacio libre en la mitad de cancha propia.
Allí esperaba Julián Álvarez. El argentino agarró la pelota en carrera y emprendió una marcha imparable. Cruzó la línea media con la pelota dominada, dejando atrás a los defensores que intentaban, en vano, cortar su avance.
Con el arquero rival dudando en salir, Álvarez mantuvo la compostura. Ya dentro del área, definió con precisión cruzada, colocando el balón en el fondo de la red para consumar una jugada de manual que recorrió todo el campo.
Este doblete del campeón del mundo no solo fue clave para la victoria, sino que demostró una vez más su instinto goleador en el escenario más exigente de Europa. La remontada en Londres se antoja ahora como una misión casi imposible para el Tottenham.