La jugada legal de Icardi que pone en jaque a Wanda Nara en los tribunales de Milán
¿Qué encontró la Justicia italiana en las cuentas de la expareja? Los detalles de la audición en Milán que investiga una transferencia millonaria y un pedido de embargo que cambia las reglas del juego.
La primera audiencia del divorcio entre Mauro Icardi y Wanda Nara en Italia dejó al descubierto una batalla por millones de euros y propiedades, con una investigación judicial ya en marcha. El futbolista presentó una demanda para recuperar bienes y cuestionó una transferencia millonaria, mientras la jueza busca una salida conciliatoria antes de un juicio que promete ser explosivo.
El Tribunal de Milán fue el escenario donde se dio inicio formal al capítulo italiano de la separación más mediática. En la Quinta Sección Civil, a cargo de la jueza Ilaria Gentile, Icardi formalizó un planteo concreto: reclamar la devolución de propiedades adquiridas en Italia durante su matrimonio, las cuales alega que le pertenecen.
Lejos de archivar el caso, la magistrada optó por darle curso y propuso a las partes intentar una instancia de conciliación. Esta decisión judicial marca un punto de inflexión, ya que abre oficialmente una nueva etapa en la disputa por la fortuna que acumularon juntos.
La sombra de los siete millones de euros
Más allá de los bienes inmuebles, la audiencia se centró en un tema aún más espinoso: los movimientos de una cuenta bancaria compartida. Según los argumentos presentados, Icardi sostiene que siete millones de euros fueron transferidos desde esa cuenta conjunta a una personal de Wanda Nara sin su consentimiento.
La gravedad de la acusación llevó a la Justicia a ordenar una pericia urgente. Se estableció un plazo perentorio de 72 horas para que expertos analicen los detalles de esa operación millonaria, que se ha convertido en uno de los núcleos centrales de la investigación.
Adulterio, mudanzas y embargos inminentes
El clima en los tribunales también tocó los motivos personales del divorcio. Durante la audiencia, se mencionó el supuesto adulterio como uno de los detonantes de la ruptura, haciendo referencia a la relación de Wanda Nara con el cantante L-Gante, previa al vínculo de Icardi con la actriz Eugenia “La China” Suárez.
En un movimiento estratégico, trascendió que Icardi estaría evaluando instalarse en Italia con Suárez. Esta mudanza, de concretarse, permitiría a la Justicia italiana intervenir también en la fijación de la cuota alimentaria, un tema aún no resuelto.
Ante el riesgo de que los activos se diluyan, el delantero del Galatasaray no se ha quedado de brazos cruzados. Habría solicitado el embargo preventivo de propiedades a nombre de Wanda Nara en territorio italiano, una medida cautelar para asegurar el resultado del proceso mientras se investiga el manejo de los fondos comunes.
Con una pericia bancaria en curso, una posible conciliación sobre la mesa y pedidos de embargo, el conflicto legal está lejos de terminar. Cada audiencia en Milán promete develar nuevos detalles de una separación que combina pasiones, fama y una fortuna que ambos se disputan con uñas y dientes.