La juguetería que resistió 30 años en Recoleta baja la persiana: qué pasó con sus clientes
Aguantó más de tres décadas en Recoleta, pero el contexto económico terminó pesando más que cualquier campaña: la juguetería Tío Mario anunció su cierre con liquidación y descuentos. Qué dicen desde la cámara del sector y cómo golpeó la caída del consumo.
La crisis económica golpea al comercio porteño y ahora se lleva puesta a un clásico de Recoleta. La juguetería Tío Mario, con más de tres décadas de actividad en la Ciudad de Buenos Aires, anunció que cerrará sus puertas este mes, según confirmó el portal Infobae a partir de la información difundida por el propio local en sus redes sociales.
El anuncio llegó a través de Instagram, donde la juguetería comunicó ofertas por liquidación por cierre, con descuentos de hasta el 30% y promociones dos por uno. El local, ubicado en el barrio porteño de Recoleta, se suma así a una lista de comercios que no lograron sostenerse frente a la caída del consumo.
Julián Benítez, gerente de Relaciones Institucionales de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), habló con Infobae y confirmó la situación: "Teníamos conocimiento por redes y los llamamos, pero no hubo una comunicación oficial. Es algo que no escapa a la realidad, hay muchos cierres".
El directivo también advirtió sobre la fuerte dependencia de los productos importados: más del 90% de los juguetes que llegan al país provienen de China, aunque en los últimos tiempos empezaron a ingresar artículos de otros orígenes, como Vietnam.
Un Día del Niño que no alcanzó
El impacto de la caída económica en el rubro de las jugueterías quedó en evidencia en una fecha clave para el sector. Según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en la edición 2026 del Día del Niño las ventas registraron una caída del 2,5% interanual a precios constantes.
Los comercios intentaron impulsar la demanda con descuentos, promociones y financiación, pero el consumo se mantuvo selectivo: los compradores priorizaron los productos de menor valor. El informe de CAME señaló que la fecha funcionó como un alivio puntual para los comercios, pero no logró convertirse en un motor de recuperación.
El ticket promedio fue de $45.038, mientras que las ventas cayeron 4,8% interanual. La demanda se concentró en artículos de menor precio y en compras realizadas a último momento, una tendencia que refleja el estancamiento que atraviesa la actividad comercial.
El cierre de Tío Mario, con más de 30 años de historia en Recoleta, es un nuevo indicio de las dificultades que enfrentan los comercios minoristas en un contexto de consumo retraído.