La Justicia abrió el concurso de acreedores de Expreso Brío y los despedidos esperan cobrar

La crisis de Expreso Brío no termina con el concurso: hay un dato sobre la flota y la deuda que los trabajadores denuncian y que nadie explica del todo.

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La Justicia abrió el concurso de acreedores de Expreso Brío y los despedidos esperan cobrar
La Justicia abrió el concurso de acreedores de Expreso Brío y los despedidos esperan cobrar

La Justicia decretó la apertura del concurso preventivo de Expreso Brío, un nuevo capítulo en la crisis de la empresa de logística que tiene a sus trabajadores en la incertidumbre. Mientras se define el pasivo y el plan de pagos, los despedidos reclaman salarios adeudados e indemnizaciones.

El proceso tramitará ante el Juzgado en lo Civil y Comercial de la 9ª Nominación de Rosario, a cargo de la jueza María Fabiana Genesio. Esta semana está previsto el sorteo de la sindicatura; una vez que el síndico acepte el cargo, se fijarán las fechas para que los acreedores presenten sus pedidos de verificación de créditos y para la elaboración de los informes individual y general. También quedarán establecidas las fechas de la audiencia informativa y del vencimiento del período de exclusividad.

Para los trabajadores, el proceso judicial llega después de meses de incertidumbre, despidos y dificultades para cobrar sus salarios. Gabriela Díaz, una de las trabajadoras afectadas, contó que la principal información que recibieron hasta ahora fue la que brindó el abogado de la empresa durante una audiencia realizada el 23 de julio en el Ministerio de Trabajo. Precisó que los despedidos quedaron en una situación de particular vulnerabilidad y cuestionó la manera en que se desarrolló el proceso que llevó a la convocatoria de acreedores.

Además, denunció una fuerte reducción de la cantidad de vehículos que permanecen en la base de Rosario: estimó que la casa central llegó a contar con unas 50 unidades y que actualmente quedarían alrededor de 20. La reducción de la flota es parte de un proceso de ajuste que la empresa viene llevando adelante desde que comenzó a profundizarse la crisis. Brío cerró sucursales y avanzó con despidos mientras acumulaba atrasos en el pago de salarios.

Alerta entre los trabajadores

Díaz indicó que mientras los despedidos esperan respuestas, Brío continúa desarrollando actividades. También denunció la existencia de una nueva empresa de transporte vinculada, según dijo, con personas relacionadas con los propietarios de la firma. “Estamos convencidos de que el fraude, con el guiño del sistema, fue bien planeado”, sostuvo, y reclamó que se investigue lo ocurrido.

La referente aseguró que los trabajadores despedidos adeudan actualmente dos meses de sueldo, además de los rubros indemnizatorios. “Es triste porque somos trabajadores de mucha antigüedad, que un día se encontraron con la puerta de su otra casa cerrada. Se pierde mucho más que un trabajo”, expresó.

Un pasivo millonario y cheques rechazados

Se estima que el pasivo total de Expreso Brío ronda los $4.600 millones, con el fisco, a través de Arca, como uno de los principales acreedores. Según los registros del Banco Central, la empresa acumula además unos $1.523 millones en cheques rechazados por falta de fondos.

Entre sus compromisos financieros figura un crédito con YPF por unos $118 millones, registrado en situación 4, categoría que implica un alto riesgo de insolvencia. También aparecen deudas con Mercedes-Benz por unos $122 millones, Coinag por $120 millones y Comafi por $23 millones, todas registradas en situación 3, correspondiente a créditos con problemas. El cuadro se completa con otros compromisos financieros clasificados en situación 2, que implica seguimiento especial.

Antes de llegar al concurso, los propietarios de la compañía, junto con el Sindicato de Camioneros de Santa Fe y distintos referentes empresarios y autoridades, buscaron alternativas para evitar el cierre y preservar las fuentes laborales. La principal posibilidad había aparecido a través de COC Global Enterprise, el fondo de inversión vinculado al empresario Leonardo Scatturice, que controla OCA. La firma había mostrado interés en quedarse con Brío e inyectar capital y actividad para sostenerla y avanzar en una reconversión.

Las negociaciones llegaron a avanzar, pero finalmente quedaron estancadas durante las últimas semanas, según personas vinculadas al proceso. El principal problema, de acuerdo con quienes siguieron esas conversaciones, fue la magnitud de la deuda acumulada. La empresa enfrenta obligaciones fiscales, comerciales, financieras y laborales que, según las estimaciones, superarían el valor actual de la compañía.

Expreso Brío cuenta con más de 25 años de trayectoria y conecta a través de sus rutas a Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y distintas provincias del norte argentino. La compañía tuvo históricamente su sede social en Pujato, aunque posteriormente trasladó a Rosario su principal base de operaciones y administración central. En su momento de mayor actividad llegó a movilizar unos dos millones de paquetes medianos por año y a contar con alrededor de 400 trabajadores.

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