La Justicia de Buenos Aires la buscaba por la muerte de una recién nacida: la detuvieron en El Bolsón
Inna Bulatova vive en El Bolsón con sus cuatro hijos. La Justicia porteña la busca por la muerte de una recién nacida y este jueves la trasladan: antes de partir, hizo un pedido que el juez no quiso responder.
Una mujer de origen ruso fue detenida en El Bolsón durante un allanamiento y este jueves será trasladada a Buenos Aires, donde un juzgado criminal y correccional la investiga por la muerte de una recién nacida. La aprensión fue pedida por exhorto y la comisión policial que la ejecutó ya estaba en la localidad andina.
La detenida fue identificada como Inna Bulatova. Está radicada en la zona con sus cuatro hijos, de entre 8 y 17 años, desde hace un tiempo que no trascendió. La detención se concretó en la tarde del martes y desde entonces permanece alojada en la comisaría 12 de El Bolsón.
La audiencia en Bariloche
En una breve audiencia realizada en la mañana de este miércoles, el juez César Lanfranchi aceptó el requerimiento de la jueza porteña Karina Rodríguez y habilitó la “extradición interna” desde la jurisdicción rionegrina hacia la Capital Federal.
El pedido fue expuesto por el fiscal adjunto José Luis Torchia y convalidado sin objeciones por la defensora oficial Paola del Río. Durante la audiencia solo se mencionó que la mujer enfrenta una causa por “la muerte de una recién nacida”, sin más detalles. De manera extraoficial circuló la versión de que se la investiga por un aborto clandestino.
Bulatova es rusa y tiene DNI argentino, pero no se comunica en español. Por eso el juzgado debió disponer la participación de una intérprete en su idioma nativo para la audiencia.
Traslado inmediato
El fiscal precisó que la orden de detención fue emitida el 13 de octubre y que la comisión policial enviada por el juzgado porteño —integrada por un agente hombre y una mujer— ya se encontraba en El Bolsón a disposición para trasladarla.
El procedimiento de detención fue homologado por el juez sin impugnaciones, al igual que la “extradición”, que se cumpliría sin demora. La defensora explicó que analizó la legalidad de la petición y no presentó oposición. Aclaró que no podía indagar en los motivos, sino solo observar “los requisitos formales”, ya que la causa no tramita en Río Negro.
A través de la traductora, Bulatova dijo que entendía su situación y lo decidido por el juez. Sobre el final hizo un planteo accesorio para que la dejen ver a sus hijos antes de viajar, pero Lanfranchi respondió que no le correspondía evaluar ese pedido, porque la extradición ya estaba concedida y desde ese momento tanto las condiciones de detención como la comunicación de la mujer imputada con familiares o allegados eran atribución de la jueza de Buenos Aires.