La justicia federal revocó una polémica absolución: tres testaferros del narco Delfín Zacarías vuelven a estar condenados
La justicia federal dio un vuelco inesperado en un caso emblemático de lavado de dinero narco. Tres hombres, absueltos meses atrás, volvieron a ser condenados por su vínculo con la banda de Delfín Zacarías. Los detalles de la investigación que demostró lo “inaceptable” de su defensa.
Un fallo judicial dio un giro inesperado a un caso que parecía cerrado. La Cámara Federal de Casación Penal revocó las absoluciones de tres hombres considerados testaferros del condenado narcotraficante Delfín David Zacarías, anulando una decisión del tribunal oral de Rosario. Los jueces consideraron que era “inaceptable” que desconocieran el origen del dinero.
Los ahora condenados son Jorge Zacarías (hermano del líder narco), Edgardo Radovani y Néstor Fernández. La Sala III, integrada por los jueces Juan Carlos Gemignani, Mariano Borinsky y Carlos Mahiques, emitió un fallo unánime que devolvió las actuaciones al tribunal de Rosario para que determine las penas concretas y ordene los decomisos de bienes.
En su voto, el juez Gemignani fue contundente al señalar que los acusados no podían alegar ignorancia. Sostuvo que, desde una perspectiva objetiva, no era creíble que recibieran bienes de manera graciosa, como un favor, sin cuestionar su origen, especialmente viniendo de un familiar.

¿Cuál era el rol de cada uno?
Según la Cámara, Jorge Zacarías actuó como intermediario en operaciones de compraventa de bienes que carecían de respaldo bancario o documentación legal. Por su parte, Néstor Fernández, empleado de una remisería usada para el lavado, había admitido registrar vehículos a su nombre por pedido expreso de Delfín Zacarías.
El caso de Edgardo Radovani fue particularmente destacado por los magistrados. Aunque se presentó como albañil y dijo desconocer las actividades delictivas, no pudo justificar cómo adquirió una extensa lista de propiedades. Además, en su domicilio se encontraron documentos que demostraban su vínculo con Zacarías y su participación en la estructura.
Este nuevo fallo se produjo tras las apelaciones presentadas por el fiscal Federico Reynares Solari, de la Oficina de Litigio Oral Estratégico del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Rosario, y por la Unidad de Información Financiera (UIF). Ambos recurrieron argumentando que las absoluciones de diciembre de 2023 habían sido arbitrarias y carecían de una valoración adecuada de las pruebas.
Los orígenes: la “Operación Flipper”
La causa por lavado de activos se desprende del proceso penal contra la organización desarticulada en 2013 en la denominada “Operación Flipper”. Aquella investigación, liderada por la entonces Fiscalía Federal de Rosario y la Procunar, permitió secuestrar 300 kilos de cocaína y pasta base, y 1.300 litros de precursores químicos.
El operativo también desmanteló una “cocina” de cocaína ubicada en un barrio privado de Funes, a 18 kilómetros de Rosario. Esta investigación sentó las bases para demostrar cómo la banda utilizaba a familiares y allegados como testaferros para ocultar el origen ilícito de sus ganancias, adquiriendo vehículos, inmuebles y cocheras.

Un largo historial de condenas
Delfín Zacarías ya había sido condenado en 2018 a 16 años de prisión por narcotráfico. En el juicio por lavado que terminó en diciembre de 2023, recibió una condena adicional de 6 años, que unificada con la anterior resultó en una pena única de 19 años de cárcel.
Su círculo íntimo también recibió duras sentencias. Su esposa, Sandra Inés Marín, cumple una pena unificada de 18 años. Sus hijos, Joel y Flavia Zacarías, cumplen 7 años y 6 meses, y 8 años y 6 meses, respectivamente. Otros colaboradores, como Gonzalo Jaime, Fernando Ermacora y Gloria Ruth Zacarías (hermana de Delfín), recibieron condenas condicionales de 3 años.
El tribunal oral de Rosario había absuelto inicialmente a los tres testaferros por considerar insuficiente la prueba, una decisión que la Cámara de Casación acaba de tachar de error y revertir completamente, reabriendo un capítulo que la defensa creía ganado.