La Justicia le dio la guarda a la abuela y ahora la abogada de la madre apunta contra el juzgado: "Se apuraron sin escuchar al nene"
La abogada de la madre del menor de Clorinda contó que la guarda se la dieron a la abuela "sin límite de tiempo" y que el nene ya había pedido quedarse con su mamá. Lo que dijo sobre las inspecciones en las residencias dejó en evidencia una trama que nadie quiere mirar.
La abogada Ailín Narváez, coordinadora del Foro Formosa de la Red de Infancia Robada y representante legal de la madre del menor de Clorinda, cuestionó con dureza las decisiones judiciales que derivaron en la entrega de la guarda del niño a la abuela materna y su posterior traslado a una residencia en la capital provincial. Lo hizo en el programa Algo Está Pasando (FM VLU 88.5).
Una guarda sin límite de tiempo y con antecedentes
Narváez confirmó que la notificación llegó a las 21 del día anterior: "Nos llegó a las 21 que le dieron la guarda, si bien toda guarda tiene que ser provisoria y eso nos dice el Código Civil y Comercial, se la dieron sin límite de tiempo a la abuela materna".
La letrada recordó que ya existen antecedentes en Corrientes donde la abuela habría retenido al niño e impedido el contacto con la madre durante dos meses. "Cuando ya hay antecedentes en la ciudad de Corrientes de que la abuela ya le había secuestrado el niño a la madre, no se lo había devuelto y había impedido el contacto por dos meses", precisó.
El traslado a una residencia y la distancia con la familia
La abogada también apuntó contra la decisión de llevar al menor a una residencia institucional en la capital formoseña, a más de 200 kilómetros de su madre y sus hermanas. Según explicó, la orden original era estabilizarlo en Clorinda y luego trasladarlo a la residencia Crecer, ubicada al lado del centro donde el propio niño denunció malos tratos.
"Los operadores son los mismos que salen de la dirección de Niñez. Creo que por eso se apuraron tanto sin mirar ni interesarle el interés superior del niño. Ni siquiera lo escucharon, lo están llevando a más de 200 kilómetros de su madre y de sus hermanitas", señaló Narváez.
El pedido del niño y las condiciones de la madre
La representante de la Red de Infancia Robada subrayó que el menor manifestó en dos videollamadas con la asesora de menores que quiere estar con su mamá y sus hermanas. "Es una locura que la asesora ni siquiera se haya acercado a hablar con él", cuestionó, y agregó que nunca le preguntaron si quería estar con la abuela.
Respecto a las condiciones habitacionales de la madre, Narváez aclaró que se presentaron todas las constancias requeridas por la Justicia. La mujer trabaja cuidando a una señora y a cambio recibe dos habitaciones y comida. Una la comparte con sus hijas y la otra la estaba preparando para su hijo.
"La asistencia social puso en su informe que no hay una seguridad por parte de ese lugar porque no es de ella. Todas las mamás que alquilan ¿tampoco tienen esa seguridad para su hijo?", se preguntó.
Inspecciones avisadas y falta de intervención
Por último, la abogada denunció la falta de controles efectivos en las residencias. "Le tocaba hacer inspecciones a la residencia al juzgado de menores, pero siempre antes de hacer las inspecciones tenían que avisarle. ¿Qué clase de inspección es esa? Si le avisaban, obvio que se iban a preparar", reveló.
Según el relato del niño, cuando llegaban las revisiones o gente de afuera, los chicos tenían que limpiar y lustrar todo. Narváez concluyó: "Necesitamos que se intervengan esas residencias. Es la única manera, porque desde el juzgado no va a pasar ya que cubren absolutamente todo".