La Justicia le dio una mínima esperanza a Contardi, pero su reacción lo dijo todo: "Me voy a morir en cana"
Claudio Contardi esperaba que la Justicia reviera su condena por violación. Cuando escuchó el fallo, solo atinó a decir una frase que lo pinta de cuerpo entero. ¿Qué pasó con la pena?
El Tribunal de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires confirmó la condena de Claudio Contardi, exmarido de Julieta Prandi, por violación, aunque decidió recortar apenas seis meses la pena original de 19 años. La resolución, a cargo de los jueces Manuel Alberto Bouchoux y María Florencia Budiño, cayó como un balde de agua fría sobre el empresario y su entorno.
Según pudo saber TN, Contardi recibió el fallo con desconcierto. "Me voy a morir en cana", fue la frase con la que resumió su estado de ánimo, según trascendió. Desde su círculo íntimo aseguraron que tenía expectativas puestas en el recurso presentado por su defensa: "Tenía esperanzas por el recurso que se había planteado".
Los argumentos que no prosperaron
El abogado Fernando Sicilia había planteado un recurso de apelación con varios ejes: que se había vulnerado el derecho de Contardi a ser juzgado por jurados, que no contó con una defensa eficaz por los cambios de abogados antes del debate, que los hechos estaban descriptos de manera imprecisa, que la prueba era insuficiente, que no se acreditó el dolo ni el grave daño psíquico, y que la pena resultaba excesiva.
Los jueces rechazaron la mayoría de esos planteos. Consideraron que el empresario eligió válidamente ser juzgado por un tribunal técnico y que no podía revertir esa decisión después de desarrollado el juicio. También entendieron que tuvo una defensa adecuada, que conoció los hechos imputados y que no hubo afectación del principio de congruencia.
"Él dice que es inocente, tenía muchas esperanzas de que pudieran rever el fallo", declaró Sicilia a TN, visiblemente disconforme con la resolución. El letrado apuntó contra la jueza Budiño: "Budiño cambió sus votos sobre la renuncia al jurado. Se convalidó una pericia por Zoom sin ningún tipo de test ni posibilidad de control por otro especialista".
Y agregó: "Se convalidó que un psiquiatra privado haga pericia y con ello agraven el delito. Yo entré para la casación y no atienden los agravios porque la defensa anterior no los interpuso". Según explicó, el tribunal argumentó que sus planteos fueron extemporáneos, es decir, fuera de tiempo, porque los defensores anteriores debían haberlos presentado. "Ahí reconocen implícitamente una falta de defensa eficaz", sostuvo. También manifestó su preocupación: "Me preocupa de sobre manera que no se lo haya entrevistado con la renuncia al Juicio por Jurados y digan que como él estuvo presente en la audiencia y cambió de abogados, tenía conocimiento".
Qué valoraron los jueces
Budiño y Bouchoux, en cambio, respaldaron el relato de la víctima al considerarlo coherente y sostenido por declaraciones de familiares, amistades, compañeros de trabajo y profesionales de la salud. Tuvieron por acreditado un contexto sostenido de violencia psicológica, económica, física y sexual dentro de la relación de pareja, que anulaba la posibilidad de un consentimiento libre.
Además, dieron por probado que los abusos provocaron un grave daño en la salud mental de la víctima, con síntomas compatibles con estrés postraumático, ansiedad, depresión, alteraciones del sueño y necesidad de tratamiento psicológico y psiquiátrico.
No obstante, el tribunal consideró que una de las agravantes usadas para fijar la pena estaba insuficientemente fundamentada. En particular, excluyó la referencia a la "actitud asumida por el imputado con posterioridad al hecho y sus características", al entender que no se explicó con precisión por qué esa circunstancia justificaba aumentar la sanción.
Por ese motivo, hizo lugar parcialmente al recurso de casación y redujo la pena de 19 años a 18 años y seis meses de prisión. La condena, la calificación legal, el rechazo de los restantes agravios y la detención del condenado se mantuvieron firmes.
