La Justicia le puso un límite a Icardi con su hija de 11 años: los 100 metros que no puede cruzar
La Justicia le marcó a Icardi una distancia que no puede cruzar con su hija de 11 años: cuántos metros y por cuánto tiempo rige la medida que cambia la rutina de la familia. Lo que encontró la policía cuando llegó a la casa de Nordelta, adentro.
El Juzgado de Garantías N° 2 de Tigre dictó una medida cautelar que deja a Mauro Icardi lejos de su hija Francesca, de 11 años. La restricción alcanza tanto al acercamiento como a cualquier tipo de comunicación con la nena y rige por 45 días corridos contados desde que el futbolista sea notificado.
La decisión la firmó el juez Orlando Abel Díaz y llegó después de una denuncia de Wanda Nara por un presunto episodio de violencia familiar. La causa, según consignaron fuentes judiciales, se caratula por presuntas lesiones leves y se tramita bajo la normativa de protección contra la violencia familiar.
Qué dice la resolución
El fallo traza distancias concretas: Icardi no puede ubicarse a menos de 100 metros de la niña ni a menos de 300 metros de su domicilio o de cualquier otro sitio donde ella se encuentre. A eso se suma la prohibición de contacto por cualquier vía: personal, telefónica, redes sociales, mensajería instantánea o incluso a través de terceras personas.
El texto también deja una advertencia sobre las consecuencias de un eventual incumplimiento: podría derivar en una imputación por desobediencia.
En paralelo, el juzgado pidió que intervenga el área de violencia por razones de género de la Municipalidad de Tigre para asistir a la menor y dio participación a la Asesoría de Menores. Además, se dispuso el sorteo de un Juzgado de Familia para que tome intervención en todo lo vinculado con la guarda, la custodia, los alimentos y el régimen de comunicación.
El llamado al 911 y el procedimiento en Nordelta
La cautelar se conoció un día después de un operativo policial en una vivienda del barrio La Isla, en Nordelta. Todo arrancó con un llamado al 911 por una posible situación de violencia infantil, que derivó en la presencia de efectivos del Comando de Patrullas de Tigre.
Según el acta policial, los agentes se entrevistaron con Wanda Nara, quien les habría contado que recibió mensajes de su hija a través de iCloud. En esos mensajes, la nena habría dicho que su padre la había agredido físicamente, que llevaba varias horas en su habitación y que no había almorzado.
La reconstrucción incorporada al procedimiento indica que, al llegar, los efectivos fueron atendidos por un hombre que no autorizó el ingreso. Minutos más tarde, Francesca salió del domicilio llorando, en medias y sin calzado, y se acercó a su madre. Allí habría pedido irse con ella y relatado que su padre le había pegado y amenazado.
Los policías solicitaron una ambulancia para evaluar a la menor. Una médica del Sistema de Emergencias de Tigre la revisó en el lugar y no halló lesiones de gravedad que justificaran su traslado, aunque habría recomendado una radiografía por un traumatismo leve en la rodilla izquierda.
El episodio ocurrió en medio de una disputa familiar y de una disposición judicial que establecía que la niña debía permanecer con su padre hasta el 16 de noviembre.