La Justicia le puso un precio diario al incumplimiento de Milei con las universidades
Un juez le puso un precio diario al incumplimiento del Gobierno con las universidades y la cuenta ya empezó a correr. La medida cae justo antes de una nueva marcha federal, y lo que decidió el magistrado sobre los funcionarios alcanzados cambia el tablero.
El juez federal Martín Cormick decidió apretar la tuerca sobre el Gobierno de Javier Milei con una herramienta poco habitual: una multa que corre todos los días. La medida llega a horas de una nueva Marcha Federal Universitaria en todo el país y después de que Casa Rosada apelara el fallo que declaró inconstitucional el decreto con el que se frenó el envío de más presupuesto a las casas de estudio.
En su resolución, el magistrado dispuso "la aplicación de astreintes diarias al funcionario titular de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación Argentina", una facultad que encuadró en el artículo 100 inciso 1 de la Constitución Nacional y el artículo 5º de la Ley 27.798. El monto inicial quedó fijado en $ 100.000 por día, aunque el juez dejó abierta la puerta a modificar tanto la cifra como los funcionarios alcanzados.
El fallo que originó todo
La semana pasada, Cormick había declarado inconstitucional el decreto que Milei usó para no aplicar la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso y ratificada por ambas cámaras tras el veto presidencial. Ese pronunciamiento fue el que abrió la puerta a la sanción económica que ahora pesa sobre la Jefatura de Gabinete.
El viernes siguiente, el mismo juez concedió la apelación que presentó el Gobierno, pero con una aclaración que dejó al Ejecutivo sin margen: la ejecución de la medida cautelar sigue en pie. Es decir, la obligación de pagar salarios docentes, no docentes y becas continúa vigente mientras la causa se discute en instancias superiores.
Qué dice la ley que el Gobierno no cumple
La norma establece mecanismos para actualizar el presupuesto universitario de acuerdo con la inflación. También contempla la recomposición de los salarios de docentes y no docentes, las becas y los recursos destinados a la investigación.
Desde el Poder Ejecutivo sostienen que la normativa, promulgada por dos tercios del Congreso en octubre de 2025, no explicaba de dónde iba a salir la plata para financiar los nuevos gastos presupuestarios. Con ese argumento, Milei decretó que los aumentos no se otorgarían hasta que se definiera el financiamiento.
La multa diaria convierte el pulso entre el Gobierno y las universidades en una cuenta que corre todos los días, justo cuando las calles vuelven a ser escenario de un reclamo que ya tiene historia.