La Justicia les ordenó despejar y los retirados policiales tomaron una decisión
Los retirados policiales despejaron la calle tras una orden judicial, pero el reclamo salarial continúa. ¿Qué harán ahora?
Una orden judicial puso fin al bloqueo que mantenían los retirados policiales en las inmediaciones de la Jefatura de Policía de Río Gallegos. La medida, que llevaba más de dos meses, obligó a los manifestantes a liberar la calzada y el paso peatonal, aunque el reclamo continúa.
Según explicaron los propios manifestantes, una jueza se presentó en el lugar con una disposición escrita que solicitaba despejar esos espacios para garantizar la circulación de vecinos y transeúntes. Los retirados acataron la orden sin resistencia y comenzaron a reorganizar el acampe en un sector cercano a la Jefatura.
¿Qué pasó con el acampe?
Los manifestantes no abandonaron la protesta, sino que la reacomodaron. Instalarán una estructura provisoria en un punto próximo a la Jefatura de Policía para continuar con la medida de fuerza, pero sin ocupar la calzada ni los espacios destinados al tránsito peatonal.
El conflicto salarial que originó la protesta cumple 72 días. Si bien los efectivos en actividad levantaron el acampe en su momento, un grupo de retirados decidió mantenerlo hasta obtener una respuesta concreta.
El reclamo de fondo
El sector reclama el pago de haberes que, según sostienen, les corresponde en función del acuerdo salarial alcanzado para el personal policial activo y de la normativa que vincula los montos entre activos y retirados.
Los manifestantes señalaron que ya realizaron presentaciones administrativas ante la Caja de Previsión Social y que también avanzaron con gestiones legales para destrabar el pago. Mientras tanto, ratificaron la continuidad del acampe, ahora bajo las condiciones impuestas por la Justicia.