La Justicia lo esperaba hace años y cuando lo encontró, todo cambió para él
¿Qué encontró la Justicia cuando finalmente lo atrapó después de años de búsqueda? El allanamiento fue en 2018, pero el final de la historia recién se escribió ahora. Lo que resolvió el tribunal, adentro.
Un hombre de 49 años, domiciliado en el barrio Islas Malvinas de Neuquén capital, terminó condenado y tras las rejas tras un operativo que la Policía Federal Argentina (PFA) concretó hace casi ocho años en una vivienda de calle Cacique Catriel al 700.
El allanamiento, realizado en 2018 por la delegación Neuquén de la PFA, había arrojado resultado positivo con el secuestro de envoltorios con droga. En ese momento, el hombre quedó imputado por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, una calificación que con el correr del proceso quedó desinflada.
Una causa que se estiró demasiado
La demora en la investigación fue uno de los puntos que la defensa oficial puso sobre la mesa. El allanamiento se había realizado en 2018, pero la indagatoria recién se concretó en 2023. Cuando la justicia federal quiso citarlo para cerrar el proceso, no logró ubicarlo y emitió un pedido de captura. Finalmente, fue apresado el fin de semana pasado y quedó a disposición del Tribunal Oral Federal (TOF).
En 2024, el juzgado federal 2 de Neuquén ya había dictado su prisión preventiva, un dato que se recordó en el marco de esta nueva etapa judicial.
Acuerdo entre fiscalía y defensa
El Ministerio Público Fiscal (MPF) y la defensa resolvieron avanzar con un acuerdo. La calificación original no prosperó: al no reunirse elementos que confirmaran la presunta comercialización de estupefacientes, la parte acusadora consideró que correspondía encuadrar el hecho como tenencia simple de estupefacientes.
Pese a la calificación más leve, el acusado, identificado como Juan Carlos Muñoz, no pudo evitar una pena efectiva. El MPF resaltó sus antecedentes: el 10 de agosto de 2020 había recibido una pena condicional de 2 años y el 13 de octubre del año pasado sumó otra condena, de 6 meses de cárcel efectiva.
El defensor oficial no objetó el acuerdo y reclamó que Muñoz fuera alojado de inmediato en la cárcel de Senillosa, además de solicitar que pudiera acceder a un tratamiento contra el consumo de drogas. El acusado, consultado, manifestó su conformidad con la propuesta.
El fallo y el tratamiento
El juez unipersonal del TOF homologó el acuerdo, señaló que las dos condenas de la justicia provincial ya estaban agotadas y acompañó el pedido para que el hombre realice un tratamiento contra las adicciones mientras cumple la pena de un año de prisión.
El caso no es aislado. Las causas penales que involucran a personas con adicciones son frecuentes y, en muchos casos, los imputados terminan sobreseídos. Un ejemplo citado es el de un joven del barrio Sapere de la capital neuquina, de oficio reciclador, que fue sobreseído tras un análisis exhaustivo de los informes.
En ese expediente, la fiscalía federal neuquina comprobó que el procesado, lejos de ser un narco, arrastraba adicciones desde la adolescencia. “Se encuentra en una situación riesgosa para su vida en función de su grave adicción”, alertó una de las licenciadas que elaboró un informe para la causa. Frente a ese marco, la fiscalía no solo consideró el cambio de calificación sino que directamente comunicó que no iba a acusar.