La Justicia lo imputó por prender fuego a su expareja: el dato que cambió la causa
¿Qué encontraron en la casa allanada cinco días después del ataque? El dato que la fiscal presentó como prueba clave y que complica al imputado.
Un hombre de 30 años quedó con prisión preventiva este miércoles acusado de intentar matar a su expareja en la zona noroeste de Rosario. La fiscal lo imputó por haberle prendido fuego al cuerpo y sostuvo que la agresión formó parte de un entramado de violencia psicológica, verbal y física que venía de antes.
El detenido, identificado como Joel N., fue apresado el viernes pasado por la Policía de Investigaciones (PDI) tras la denuncia de la mujer, que estaba internada con quemaduras en el Hospital Centenario. Voceros del Ministerio Público de la Acusación (MPA) remarcaron que la vida de la paciente corrió serio peligro y que se salvó por la rápida asistencia en el nosocomio provincial.
El ataque y el contexto de violencia
De acuerdo a fuentes oficiales, el hecho ocurrió en la madrugada del domingo 20 de septiembre en pasaje Los Cardos al 700 bis. A partir del aviso policial, la fiscal Paula Barros estableció que el sospechoso actuó en un contexto de violencia de género previo a la ruptura del vínculo.
Para la funcionaria, no se trató de un episodio aislado: antes y después de la separación, el imputado hostigó y buscó controlar a la denunciante. La mujer, de 42 años, llevaba varios meses viviendo sola en la casa que había compartido con él. Esa noche, Joel N. fue a buscarla pasada la medianoche; ella no quiso abrirle la puerta, pero él logró ingresar y comenzó una discusión.
Según la hipótesis del MPA, el acusado roció con alcohol el cuerpo de la víctima y le prendió fuego para matarla. Cinco días después, la PDI allanó la vivienda y secuestró botellas con líquido inflamable, entre otros elementos que fueron presentados como evidencia ante la jueza Melania Carrara.
Las lesiones y la decisión judicial
La paciente atendida en el Hospital Centenario sufrió quemaduras superficiales y de segundo grado que afectaron el 13,5 % de la superficie corporal. Los médicos la recibieron a las 2.24 de la mañana del 20 de septiembre y la internaron en terapia intermedia tras las primeras curaciones.
Más de una semana después del ataque, la Justicia provincial dispuso que su expareja permanezca en la cárcel mientras continúa la investigación.