La Justicia pampeana en el ojo de la tormenta: fuerte reclamo gremial tras el fallo que reincorporó a un juez
Díaz Lacava fue absuelto por el Jury y ya volvió a su cargo en el Tribunal Oral Federal de La Pampa. Pero los empleados judiciales no se quedaron callados: la bronca los llevó a la calle y ahora exigen que el caso no quede impune. ¿Qué fue lo que el fallo dio por probado y después decidió ignorar?
La Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN) convocó el miércoles a una movilización en Plaza Lavalle, frente al Consejo de la Magistratura, para expresar su rechazo a la decisión del Jury de Enjuiciamiento que absolvió al juez federal pampeano Pablo Ramiro Díaz Lacava. La protesta, encabezada por el secretario general del gremio, Julio Piumato, reunió a decenas de trabajadores judiciales que ocuparon el espacio público con pancartas y carteles.
El malestar estalló apenas se conoció que el Jury, por unanimidad, había desestimado la destitución del magistrado del Tribunal Oral Federal de La Pampa y ordenado su reincorporación al cargo. Desde entonces, la bronca del sector se mantiene vigente: todavía pueden verse pasacalles y carteles en la entrada del edificio del Consejo de la Magistratura.
En un comunicado difundido tras la movilización, la UEJN calificó el fallo como una resolución que "ignora la Constitución y el Convenio 190 de la OIT". Según explicaron desde el gremio, ese convenio internacional reconoce el derecho de toda persona a un ámbito laboral libre de violencia y acoso, con perspectiva de género, tanto en los lugares de trabajo como en los desplazamientos, los espacios de descanso y hasta las comunicaciones digitales vinculadas con la tarea.
"Fallo incoherente"
Para la UEJN, la decisión del Jury resulta "incoherente" porque, según señalaron, en el propio fallo se da por probado un cuadro de situación "gravísimo": que el juez "tiró un cascote por la ventana de la oficina de sus colaboradores, golpeó muebles, gritó, amenazó y encerró a su personal en reiteradas oportunidades". Esas conductas, advirtieron, fueron calificadas por el Consejo de la Magistratura como violencia y acoso laboral, y violencia contra la mujer.
Sin embargo, el Jury habría reducido esos hechos a "fricciones de superintendencia", "desajuste interpersonal" o un simple "estilo de conducción", algo que para el gremio resulta "inaceptable e indefendible".
Asimetría de poder
Uno de los puntos que más cuestiona la UEJN es que se haya sugerido el diálogo o la mediación entre las víctimas y el agresor. "Exigirle a un trabajador o trabajadora que dialogue y medie con quien la está sometiendo a violencia desconoce la asimetría de poder que existe entre un juez y su personal", sostuvieron desde la organización.
El comunicado cerró con una advertencia contundente: "No vamos a permitir que se naturalice como 'desajuste interpersonal' lo que en ejercicio es violencia laboral que ocurre puertas adentro de los propios tribunales". Y pidieron que Díaz Lacava sea juzgado "con la misma exigencia con la que se juzga a cualquier otro ciudadano", haciendo valer el Convenio 190 de la OIT. "En la Justicia no puede haber impunidad", concluyeron.