La Justicia rechazó un pedido clave en el caso del asesinato de Érika Álvarez: ¿Qué argumentó el juez?
El juez Babot ratificó la prisión de Justina Gordillo, ex pareja de “El Militar” Sosa, en el caso del asesinato de Érika Álvarez. ¿Qué nuevas pruebas presentó la defensa y por qué el magistrado las desestimó? Los detalles del fallo que mantiene el cerco judicial.
La ex pareja de Felipe “El Militar” Sosa seguirá tras las rejas. Un juez de Tucumán confirmó la prisión preventiva de Justina Gordillo, imputada por encubrir el crimen de la joven Érika Antonella Álvarez. Sus defensores anunciaron que apelarán la decisión.
La medida, que obliga a Gordillo a permanecer en el Complejo Penitenciario de Delfín Gallo, fue ratificada por el juez Bernardo L’Erario Babot tras una audiencia celebrada el jueves. Los abogados Florencia Abdala y Camilo Atim habían solicitado que se revoque la prisión o se la reemplace por arresto domiciliario.
Para fundamentar su pedido, la defensa presentó una serie de nuevas evidencias incorporadas en las últimas semanas. Entre ellas, mencionaron registros fílmicos, comunicaciones telefónicas, datos de geolocalización, información sobre el vehículo involucrado y la propia declaración de la imputada.
¿Por qué el juez no accedió al pedido?
Frente a este planteo, tanto el fiscal de Homicidios I, Pedro Gallo, como el querellante Carlos Garmendia, se opusieron a cualquier cambio en la situación de Gordillo. La complejidad del caso llevó al magistrado a tomar un cuarto intermedio para analizar los elementos antes de dictar sentencia.
Minutos antes de las 13 horas, Babot comunicó su resolución: el pedido de la defensa fue rechazado. En su fallo, el juez argumentó que la causa “aún se encuentra en plena etapa investigativa”. Por lo tanto, consideró que no corresponde realizar valoraciones subjetivas sobre la prueba mientras la instrucción sigue su curso.
Babot explicó que las conclusiones planteadas por los defensores responden a una interpretación propia de su estrategia legal. Aclaró que, por ahora, no constituyen datos objetivos capaces de modificar los fundamentos que justificaron la prisión preventiva dictada originalmente el pasado 3 de febrero.
Un punto de fuerte controversia
Durante la audiencia, los abogados de Gordillo hicieron una afirmación que generó un cruce inmediato. Sostuvieron que la declaración de su defendida ante la Fiscalía había contribuido a identificar y detener a otros dos implicados: Nicolás Navarro Flores y Jorge “Chicho” Díaz.
Esta versión fue rechazada de manera categórica por el fiscal Pedro Gallo. El magistrado Babot, al referirse a este tema, indicó que la declaración de la imputada es por ahora “una manifestación unilateral cuya verificación aún se encuentra pendiente” dentro de la investigación.
En las conclusiones de su fallo, el juez sostuvo que la defensa no logró demostrar que los riesgos procesales se hayan neutralizado lo suficiente como para justificar una morigeración de la prisión preventiva. También remarcó que la cantidad de información presentada no implica necesariamente una mayor solidez probatoria, especialmente cuando las conclusiones dependen de interpretaciones que aún deben ser corroboradas.
Con la resolución firme, los abogados Abdala y Atim anunciaron de inmediato que presentarán una impugnación contra el fallo, en un nuevo intento por revertir la medida cautelar que mantiene a Justina Gordillo privada de su libertad.