La Justicia reveló cómo murió Camila en Barreal: los detalles que complican a Rivero
La Justicia reconstruyó paso a paso cómo murió Camila en Barreal y la escena que encontró el amigo que entró al departamento. Lo que la Fiscalía sostiene sobre Rivero cambia todo el caso.
La primera audiencia de formalización por el femicidio de Camila Agustina Vecchiarello dejó al descubierto la reconstrucción completa del ataque. Carlos Gonzalo Rivero, de 25 años, escuchó este miércoles la acusación en su contra, tras recibir el alta médica y llegar custodiado a tribunales.
Los fiscales de la UFI Delitos Especiales le imputaron un homicidio doblemente agravado por el vínculo y por violencia de género, un encuadre que contempla la prisión perpetua. La pareja se había casado oficialmente el 6 de julio, según se confirmó en la causa.
Qué habría pasado la madrugada del domingo
El fiscal Adolfo Díaz expuso ante el juez de Garantías su teoría del caso. Según la acusación, ambos regresaron al departamento que compartían en Barreal, Calingasta, durante la madrugada del domingo 13 de septiembre. Los dos estaban haciendo el curso de ingreso para aspirantes a la Gendarmería Nacional.
Cerca de la 1, cuando estaban solos, Rivero atacó a Camila en el pasillo que comunica con los dormitorios. El primer golpe habría sido con el puño en el rostro. Después, siempre según la Fiscalía, tomó un cuchillo tipo Tramontina y le provocó varias heridas en la cara y las manos.
Para los investigadores, esas lesiones en las manos son un indicio de que Camila intentó defenderse de la agresión. El ataque habría terminado cuando Rivero tomó un segundo cuchillo, más afilado, y le provocó dos heridas profundas en ambos lados del cuello. Esas lesiones cortopunzantes le generaron una pérdida de sangre que le provocó la muerte.
La carta y la simulación que sostiene la Fiscalía
La hipótesis del Ministerio Público Fiscal reconstruyó también lo que ocurrió después. Rivero se habría lavado las manos y escrito una carta de puño y letra en la que pedía perdón a su familia y a la de Camila.
En el escrito, leído durante la audiencia, expresó: "Ya sé que es tarde para pedir disculpas, pero lo siento por todos". Y agregó: "Me despido con el alma destrozada, me ganó la depresión, la locura de hacer algo que va a lastimar a muchas personas. En especial a mi familia y a la de Camila".
Tras escribir la carta, el joven habría permanecido varias horas en el departamento. Cerca de las 11.30 se comunicó con una expareja que vive en Tartagal, le dijo que tenía intención de quitarse la vida y le pidió perdón.
La mujer, preocupada, llamó a un amigo de Rivero que también es aspirante a gendarme y le pidió que fuera al domicilio a ver qué pasaba. El amigo llegó al consorcio alrededor de las 12.30. Como no obtuvo respuesta desde el departamento, habló con el propietario, que le facilitó una llave para entrar.
La escena que encontró fue la que activó la intervención de las autoridades: en uno de los dormitorios estaba el cuerpo de Camila tendido en el piso y sobre ella Rivero, que aparentaba estar sin vida. Esto hace prever que Rivero arrastró el cuerpo de su esposa desde el pasillo hasta la habitación.
La investigación sostiene que, antes de la llegada de su amigo, Rivero habría intentado quitarse la vida con cortes superficiales en las muñecas y los brazos, y también con un intento de ahorcamiento con un cable sujeto a una viga del techo. Para la acusación, ambos actos fueron parte de una simulación: en ningún momento quiso efectivamente atentar contra sí mismo.
El joven fue trasladado al hospital, donde recibió atención por las heridas. Tras el alta médica quedó a disposición de la Justicia y este miércoles enfrentó la audiencia de formalización.