La Legislatura aprobó la ley de pesca y los pescadores de Caleta Córdova quedaron afuera de la discusión
El diputado Juan Pais contó cómo se gestó la ley de pesca artesanal que la Legislatura aprobó el 1 de octubre y apuntó contra el traslado de permisos a Camarones. Pero hay un punto que lo inquieta más que el resto: lo que una funcionaria le respondió sobre el langostino.
El diputado provincial Juan Pais salió a cuestionar con dureza la nueva ley de pesca artesanal que aprobó la Legislatura y advirtió que la medida golpea de lleno a la comunidad de Caleta Córdova. El legislador sostuvo que la norma se sancionó sin escuchar a los pescadores de esa localidad y apuntó contra el traslado de permisos hacia Camarones, el nuevo límite de captura y las dificultades para controlar la captura incidental de langostino.
Una ley aprobada a las apuradas
En diálogo con ADNSUR, Pais afirmó que el proyecto se trató con demasiada rapidez y que antes de la sanción la Legislatura debería haber convocado a los pescadores y a los demás sectores vinculados a la actividad en Caleta Córdova.
El 1 de octubre, el cuerpo aprobó el Proyecto de Ley General N° 109/2026, enviado por el Poder Ejecutivo, que fija nuevas condiciones para determinados permisos de pesca artesanal. La norma habilita la movilidad de permisos entre la zona III, que corresponde a Camarones, y la zona IV, de Caleta Córdova. Además, impone una permanencia mínima de cinco años en la zona de destino y establece un tope de 450 cajones por salida, sujeto a la capacidad de bodega de cada embarcación.
Para Pais, uno de los puntos más flojos fue la falta de participación de los sectores de Caleta Córdova durante el debate. “En principio no se escuchó a la gente de Caleta Córdova. Y eso es lamentable, porque es un proyecto de ley que ingresa un viernes por la tarde”, señaló el diputado.
Según contó, poco después empezaron a llegar notas de adhesión desde Camarones, entre ellas de concejales y de la intendenta de esa localidad. Pais consideró que esas muestras de apoyo eran legítimas, pero a su entender dejaban en evidencia que en Camarones ya conocían el contenido de la iniciativa de antemano.
El traslado de permisos, en la mira
El legislador planteó que la discusión debía haber incluido a las comunidades involucradas antes de definir los cambios. En particular, cuestionó que permisos asignados exclusivamente a Caleta Córdova puedan trasladarse a Camarones, con la obligación de permanecer allí al menos cinco años.
“Mínimamente esto debió ameritar una reunión con la gente de Caleta Córdova, que la Comisión de Recursos Naturales escuchara qué tenían para decir y luego de ello, en todo caso, tomar una definición”, sostuvo Pais.
Otro de los cambios que generó rechazo fue el aumento del límite de captura. El nuevo régimen fija un máximo de 450 cajones por salida, mientras que el esquema anterior contemplaba un tope menor. Desde la Legislatura defendieron la modificación como una herramienta para mejorar la rentabilidad de la actividad sin incrementar el esfuerzo pesquero.
Pais también puso en duda cuántos permisos vinculados hoy con Caleta Córdova podrían quedar alcanzados por la posibilidad de traslado. Recordó que durante el debate una funcionaria de la Secretaría de Pesca habló de alrededor de diez permisos, aunque señaló que solo seis embarcaciones estarían saliendo a pescar actualmente.
“No sabemos” cuántos pescadores estarían dispuestos a mudarse a Camarones, afirmó el diputado, y remarcó que esa información debería haberse conseguido antes de modificar la normativa.
Langostino, el punto que no cierra
Uno de los cuestionamientos más firmes de Pais tiene que ver con las artes de pesca y la captura incidental de langostino. El legislador explicó que durante el tratamiento legislativo le preguntó a una funcionaria de la Secretaría de Pesca si era posible garantizar que, con las redes previstas por la nueva normativa, no apareciera langostino como especie acompañante. Según relató, la respuesta fue que no se podía garantizar y que incluso se mencionó una posibilidad de captura incidental de entre un 10% y un 20%.
La preocupación del diputado es que la norma prohíbe la captura dirigida de langostino y establece mecanismos de control, pero, según su interpretación de lo planteado durante el debate, existe una dificultad práctica para asegurar que no llegue ningún ejemplar de esa especie junto con otras capturas.
“Una ley no puede estar diseñada para ser incumplida desde el comienzo y menos aún puede contemplar sanciones por algo que de hecho va a ocurrir naturalmente”, afirmó Pais. La discusión sobre la captura incidental fue uno de los puntos que generó modificaciones y cuestionamientos durante el tratamiento legislativo.
El legislador advirtió además sobre un posible problema de inseguridad jurídica si el cumplimiento de la norma queda sujeto a la interpretación de los funcionarios encargados del control. En ese sentido, sostuvo que una eventual situación de captura incidental podría generar conflictos posteriores sobre los permisos de pesca y reclamó que las reglas sean claras tanto para quienes desarrollan la actividad como para quienes deben fiscalizarla.
El futuro de la ley y el rechazo de los pescadores
La ley ya fue sancionada por la Legislatura y, según explicó Pais, todavía existe formalmente la posibilidad de que el Poder Ejecutivo la vete. Sin embargo, el diputado consideró poco probable que eso ocurra porque el proyecto fue enviado por el propio Ejecutivo provincial. La norma obtuvo 19 votos afirmativos, cuatro abstenciones y dos negativos durante su tratamiento.
En ese contexto, Pais contó que mantuvo una reunión con personas vinculadas a la actividad en Caleta Córdova y que quienes participaron manifestaron su rechazo a las modificaciones. “Mucha gente no está de acuerdo con estas modificaciones”, afirmó, y agregó que también reclaman la falta de presencia de funcionarios del Gobierno Provincial en la comunidad para explicar el alcance de la nueva normativa.
El diputado insistió en que el debate no debería quedar limitado a una discusión entre sectores políticos, sino que debería incorporar a quienes dependen directamente de la actividad pesquera. “Lo ideal hubiera sido escucharlos antes”, sostuvo.