La ley de tierras que CFK sancionó en 2011 y Milei quiso borrar, ahora tiene un giro inesperado
La Libertad Avanza necesitaba los votos y terminó cediendo en dos puntos que su propio DNU había eliminado. La ratificación de la ley de Tierras y la caída del artículo 154 fueron el precio para destrabar una votación que se le complicaba. ¿Qué cambia ahora para el decreto de Milei?
La Cámara de Diputados aprobó con lo justo la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, pero el oficialismo debió retroceder en dos puntos clave de su propio DNU 70/2023 para conseguir los votos. El proyecto recibió media sanción con 124 votos a favor, 119 en contra y 6 abstenciones.
El texto que se impuso no es el que La Libertad Avanza (LLA) había imaginado. Para destrabar la sesión, el bloque oficialista aceptó ratificar la ley de Tierras sancionada durante el gobierno de Cristina Kirchner y eliminar el artículo 154 del DNU 70/2023 de Javier Milei, que sostenía aquella norma de 2011.
Los números de una votación ajustada
Las seis abstenciones fueron determinantes para que el proyecto superara el filtro de Diputados. Quienes no fijaron postura fueron los cordobeses de Provincias Unidas Juan Schiaretti, Alejandra Torres, Carolina Basualdo, Ignacio García Aresca y Carlos Gutiérrez, además de Álvaro González, referenciado en el larretismo pero ubicado en la bancada del PRO.
El capítulo que ratifica la ley de Tierras, incluido en los artículos 38 a 40, tuvo una votación abrumadora: 239 votos a favor, cuatro en contra y seis abstenciones. Ese respaldo de más de dos tercios implica que el Senado no podrá modificar ese punto.
El blindaje del mega DNU
La ratificación de la ley de Tierras y la eliminación del artículo 154 integran una estrategia del oficialismo para proteger el decreto desregulador del Presidente. Voces de la oposición dura califican ese movimiento como una reforma constitucional encubierta.
El DNU 70/23 había quedado al borde del rechazo la semana anterior, en una sesión impulsada justamente por los sectores más críticos al Gobierno. Ahora, con la media sanción de esta ley, el oficialismo logra desactivar parte de esa ofensiva.